GBretaña refuerza apoyo salarial a los afectados por cierres

El gobierno británico anunció el viernes que pagará dos terceras partes de los salarios de los trabajadores de compañías que han tenido que cerrar como resultado de nuevas restricciones impuestas...

El gobierno británico anunció el viernes que pagará dos terceras partes de los salarios de los trabajadores de compañías que han tenido que cerrar como resultado de nuevas restricciones impuestas por la pandemia de coronavirus que entrarán en vigor la próxima semana.

Como parte de un cambio de política, el ministro de Hacienda Rishi Sunak respondió así a las solicitudes de negocios, líderes locales y sindicatos para proporcionar un paquete de ayuda financiera a fin de prevenir pérdidas de empleo masivas en sectores que serán objeto de las nuevas restricciones.

Se tiene previsto que los bares y restaurantes en grandes zonas del norte de Inglaterra, donde el coronavirus se está propagado más rápido, enfrenten una orden del gobierno para volver a cerrar sus puertas, apenas tres meses después de reabrirlas tras un confinamiento. Las restricciones se reforzaron el viernes en Escocia, donde los bares de las dos ciudades más grandes, Glasgow y Edimburgo, han recibido la orden de cerrar durante 16 días.

Siempre he dicho que haremos todo lo necesario para proteger los empleos y medios de subsistencia a medida que se desarrolle la situación, comentó Sunak. La expansión del plan de apoyo al empleo proporcionará una red de seguridad para los negocios de toda Gran Bretaña que deben cerrar temporalmente sus puertas, dándoles el apoyo correcto en el momento indicado.

Bajo el programa de apoyo, el gobierno pagará 67% de los salarios de los trabajadores que no podrán laborar, o hasta 2.100 libras (2.730 dólares) al mes. Los empleadores no estarán obligados a contribuir a los salarios.

Sunak dijo que los subsidios en efectivo para los negocios que deberán cerrar también se incrementarán hasta 3.000 libras al mes.

Los negocios sólo podrán reclamar la subvención mientras estén sujetos a las restricciones y los empleados deberán estar fuera del trabajo por un mínimo de siete días seguidos. Los cambios entrarán en vigor el 1 de noviembre y durarán seis meses, con una revisión prevista en enero.