Sri Lanka ordena cierres para frenar un brote de COVID-19

Las autoridades sanitarias de Sri Lanka trabajaban el viernes para contener el creciente brote de coronavirus y ordenaron el cierre de bares, restaurantes, casinos, clubes de ocio nocturno y spas.

Las autoridades sanitarias de Sri Lanka trabajaban el viernes para contener el creciente brote de coronavirus y ordenaron el cierre de bares, restaurantes, casinos, clubes de ocio nocturno y spas.

La nación insular del índico reportó su primer caso de transmisión local en más de dos meses durante el fin de semana, lo que llevó a detectar un foco en torno a una fábrica de ropa en la poblada provincia Occidental, donde está la capital, Colombo.

El número de infecciones ligadas a ese foco había subido el viernes a más de 1.053, con más de 2.000 personas en cuarentena en sus casas. La mayoría de los contagiados son compañeros de trabajo del paciente cero en la factoría.

La policía ha impuesto un toque de queda en los vecindarios donde viven la mayoría de los afectados. Las escuelas y las principales oficinas públicas han cerrado, las reuniones públicas están suspendidas y el transporte público funciona con restricciones.

Desde el inicio de la pandemia, Sri Lanka ha confirmado 4.459 casos con 13 decesos. Del total de pacientes, 3.278 se han recuperado ya.

Por su parte, India reportó el viernes 70.496 nuevos contagios en las últimas 24 horas y elevó su conteo nacional a más de 6,9 millones. El Ministerio de Salud confirmó otras 964 muertes a causa del COVID-19 para un total de 106.490. El país está registrando una ralentización en los contagios con respecto al mes pasado, cuando la cifra diaria de infecciones alcanzó las 97.894.

En lo que va de mes, India tiene una media de más de 70.000 nuevos pacientes al día y es el segundo país más afectado por la pandemia en cuanto a contagios, solo por detrás de Estados Unidos. Los expertos en salud han advertido que las multitudes que se congregarán en los importantes festivales religiosos que se celebrarán a finales de mes y en noviembre podrían servir para propagar el virus.

China dijo que se sumará a la alianza de vacunas contra el COVID-19 conocida como COVAX. En un principio, declinó entrar al grupo y dejó pasar el plazo para hacerlo que vencía en septiembre.

China tiene cuatro posibles vacunas en la última fase de los ensayos clínicos, lo que la sitúa muy por delante de otras naciones en cuanto al desarrollo del fármaco.

En un comunicado, la portavoz del ministerio de Exteriores, Hua Chunying, indicó que estamos dando este paso concreto para asegurar la distribución equitativa de vacunas, en especial a los países en desarrollo, y esperamos que más países con capacidad también se unan y apoyen a COVAX.

Ni las condiciones exactas del acuerdo ni la contribución concreta de China están claras por ahora. La alianza está diseñada de forma que los países ricos accedan a comprar las vacunas potenciales y ayuden así a financiar las de las naciones pobres. Estados Unidos decidió no formar parte de ella.