Bolivia: partido de Morales continúa en carrera electoral

denunció en rueda de prensa 16 agresiones, ocho de ellas físicas y dos graves. Todas de parte de militantes del MAS. Al igual que las organizaciones políticas : como Creemos, del exlíder cívico L...

denunció en rueda de prensa 16 agresiones, ocho de ellas físicas y dos graves. Todas de parte de militantes del MAS. Al igual que las organizaciones políticas : como Creemos, del exlíder cívico Luis Fenando Camacho, que va tercer en los sondeos y el mismo MAS.

Mientras tanto, el presidente del TSE, Salvador Romero, anticipó que será una jornada electoral tranquila y pidió cordura a los militantes y seguidores de los partidos para evitar violencia.

El fin de semana se realizaron dos debates. Sólo en uno participaron los siete candidatos y no hubo confrontación de ideas entre los favoritos: Arce y Mesa.

En cuanto al orden público, el ministro de Gobierno, Arturo Murillo, anunció que policías y militares saldrán a las calles el día de la votación.

Grescas callejeras entre militantes han marcado la campaña en los últimos días. El viceministro de Seguridad Ciudadana, Wilson Santa María, acusó al partido de Morales de supuestos afanes desestabilizadores que éstos han rechazado.

Murillo estuvo la semana pasada en Washington para gestionar una mayor presencia de observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA) ante denuncias de Arce de un posible fraude.

En tanto, el Centro Carter ”que actúa como observador en procesos electorales y hace el papel de mediador en crisis internacionales”- envío el fin de semana a dos expertos en análisis electoral que reforzarán las tareas de otros cuatro expertos que llegaron en julio para hacer seguimiento al proceso electoral. Ese organismo no enviará esta vez un equipo amplio de observadores debido a la pandemia.

Tampoco la Unión Europea desplegará a un equipo numeroso de observadores como en anteriores comicios, y más bien anunció el envío de una misión de expertos para reforzar el proceso electoral.

Las elecciones están llamadas a zanjar la crisis política originada por la renuncia de Morales en 2019 tras acusaciones de fraude en las anuladas elecciones de octubre del año pasado, que provocaron la muerte de 36 personas.