EEUU: Centros de esquí sufren por falta de visas de trabajo

es que la mayoría de los estadounidenses quieren un empleo para todo el año. No quieren un empleo de tipo temporal, dijo Dave Byrd, director de riesgos y asuntos regulatorios de la Asociación Nacio...

es que la mayoría de los estadounidenses quieren un empleo para todo el año. No quieren un empleo de tipo temporal, dijo Dave Byrd, director de riesgos y asuntos regulatorios de la Asociación Nacional de íreas de Esquí.

Byrd dijo que entre 7.000 y 8.000 trabajadores con visas J-1 cubren empleos en muchas de las 470 áreas de esquí en el país cada invierno. Otros 1.000-2.000 vienen a los centros de esquí de Estados Unidos con visas H-2B, que también están prohibidas por la orden de Trump. En total, los trabajadores extranjeros temporales forman de 5% a 10% de la fuerza laboral de los centros de esquí estadounidenses, de acuerdo con Byrd, que la califica como una cantidad crucial.

De acuerdo con un reporte de la asociación publicado en julio, poco más de la mitad de los 202 centros de esquí sondeados dijeron que tuvieron problemas para completar su plantilla laboral en la temporada invernal 2019-2020, y en promedio unas 44 plazas se quedaron sin cubrir. El reporte dice que 27% de las áreas de esquí tenían falta de personal en el verano y un promedio de 21 puestos quedaron sin cubrir.

Muchos puestos temporales no ofrecen prestaciones como seguro médico o planes de retiro, dijo Byrd, y es más duro reclutar trabajadores estadounidenses porque los centros de esquí están a menudo en áreas rurales con vivienda costosa.

En Ober Gatlinburg, septiembre y octubre se emplean para reclutar a estudiantes como Otelo en países como Brasil, Perú y la República Dominicana. Este año, pudiera ser difícil llenar los 150 puestos que usualmente son cubiertos por trabajadores extranjeros.

La asociación de áreas de esquí y los centros de esquí en todo el país estaban siguiendo de cerca dos demandas federales contra la orden de Trump, una en Washington y la otra en California. El juez en Washington mantuvo en vigor la orden, así que ahora la industria tiene sus esperanzas en que el juez en California la anule.