Amnistía Internacional paraliza su trabajo en India

La organización de derechos humanos Amnistía Internacional anunció el martes que había paralizado sus operaciones en India, alegando represalias del gobierno y la congelación de sus cuentas banca...

La organización de derechos humanos Amnistía Internacional anunció el martes que había paralizado sus operaciones en India, alegando represalias del gobierno y la congelación de sus cuentas bancarias por parte de las autoridades indias.

La organización despidió a su personal en el país y detuvo su campaña y su labor de investigación sobre derechos humanos, según un comunicado, en el que acusó a las autoridades indias de congelar sus cuentas bancarias por sospechas de incumplir las leyes sobre financiamiento extranjero.

Las acciones de las autoridades se suman a la incesante caza de brujas contra organizaciones de derechos humanos lanzada por el gobierno de India por acusaciones infundadas y con motivaciones, afirmó la organización, afirmando que su modelo legítimo de recaudación de fondos se estaba describiendo como lavado de dinero porque desafiaba las graves inacciones y excesos del gobierno.

Las autoridades indias no confirmaron en un primer momento que se hubieran congelado las cuentas bancarias de Amnistía India.

El director ejecutivo de Amnistía India, Avinash Kumar, dijo que se les habían congelado las cuentas debido a las peticiones inequívocas de transparencia en el gobierno, así como de que se exigieran cuentas a la policía de Nueva Delhi y el gobierno del país por graves violaciones de derechos humanos en disturbios en Delhi y en la Cachemira administrada por India.

No es la primera vez que Amnistía India acusa a las autoridades indias de persecución. En 2018, las autoridades indias allanaron su oficina y congelaron sus cuentas por cargos similares.

En 2016 afrontó cargos de sedición después de que nacionalistas hindúes criticaran un acto organizado en la ciudad sureña de Bangalore para hablar de violaciones de derechos humanos en la región disputada de Cachemira. Los cargos se retiraron tres años después.

El grupo de derechos acusa de forma habitual a las autoridades indias de violaciones de derechos humanos en la Cachemira india y ha publicado múltiples reportes sobre el conflicto abierto en la región.

Amnistía India también ha condenado varias veces lo que describe como una campaña contra la disidencia y la liberta de expresión en India.

Su anuncio para detener las operaciones llega en un momento en el que las voces críticas acusan al primer ministro, Narendra Modi, y su gobierno nacionalista hindú de introducir cada vez más leyes para silenciar a activistas de derechos humanos, intelectuales, cineastas, estudiantes y periodistas.