Corte Suprema, nuevo frente de combate en elecciones de EEUU

pasó al olvido por todo lo que vino después. Todo en medio de un nuevo coronavirus que infecta a miles de personas a diario y ya causó casi 200.000 muertes. Para peor, se viene la temporada de infl...

pasó al olvido por todo lo que vino después. Todo en medio de un nuevo coronavirus que infecta a miles de personas a diario y ya causó casi 200.000 muertes. Para peor, se viene la temporada de influenzas.

La gente se siente insegura, en todos los terrenos, expresó el historiador Cal Jillson, de la Southern Methodist University. La presidencia está en manos de un agitador en serie. El Congreso está dividido y a menudo inmovilizado. La corte hace equilibrio sobre el filo de una navaja.

Debajo de esos pilares institucionales, la estructura también está tirante.

Casi todos los sectores del gobierno y de los servicios públicos -la oficina de correos, la Oficina del Censo, el Departamento de Justicia, el Pentágono, renombradas organizaciones de salud pública, la seguridad nacional, los aparatos de inteligencia y relaciones exteriores- soportan los embates de Trump.

Casi dos tercios de las personas consultadas por la Associated Press expresaron frustración con la campaña. La sensación de que el país avanza en la dirección equivocada alcanzó su punto máximo en los últimos meses y se mantiene en territorio negativo.

La búsqueda de la libertad que predica la declaración de la independencia no marcha demasiado bien. Encuestas de NORC determinaron que desde que empezó la pandemia, los estadounidenses son menos proclives a considerarse felices en estudios que se vienen haciendo desde hace 50 años.

Un partidario de Trump, Chris Holmes, un ingeniero de 58 años de Feyetteville, Carolina del Norte, que asistió a un acto del presidente, dijo que el nombramiento de un juez de la Corte Suprema antes de las elecciones no es lo que necesita el país ni algo que deberían hacer los republicanos en estos momentos tan incendiarios. Le preocupa lo que puede pasar después de la votación del 3 de noviembre si los resultados no están claros o si alguien los cuestiona. Va a haber violencia, pronosticó.

En medio de tanto revuelo, un hijo del finado juez de la Corte Suprema Antonin Scalia, un consersvador en las antípodas ideológicas de Ginsburg, recordó en un tuit que, poco antes de morir, su padre le llevó un ramo de rosas a Ginsburg en su cumpleaños. Un juez que estaba de visita le preguntó por qué le daba flores a una colega que jamás lo había ayudado a ganar un caso importante decidido con votación de 5-4.

Hay cosas más importantes que los votos, dijo Scalia, quien era muy amigo de Ginsburg a pesar de sus diferencias.

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El reportero de la Associated Press Bryan Anderson colaboró desde Fayetteville, Carolina del Norte.