México honra a una heroína en aniversario de independencia

Mientras México se apresta para celebrar el miércoles su acostumbrada fiesta por la independencia, el aniversario 210 del llamado que hizo el líder Miguel Hidalgo en 1810 a liberarse de los coloniz...

Mientras México se apresta para celebrar el miércoles su acostumbrada fiesta por la independencia, el aniversario 210 del llamado que hizo el líder Miguel Hidalgo en 1810 a liberarse de los colonizadores españoles, algunos académicos y activistas han alertado que México aún tiene que reconocer por completo a una mujer que desafió las convenciones de su época: Leona Vicario.

Ella fue una financiera y recolectora de información de inteligencia clave para la lucha por la independencia de México hace dos siglos. Vicario tenía posiciones progresistas sobre la igualdad y rompió las barreras de género. Refutó públicamente una acusación de que hizo tales sacrificios por su país sólo para ganar al hombre que amaba.

Es significativo que Vicario sea el centro de atención oficial este año, en momentos en que México sufre altas tasas de violencia contra las mujeres y otras aflicciones contemporáneas.

El 21 de agosto pasado se inauguró una estatua de bronce en honor a Vicario, mostrándola con los puños en las caderas, en el Paseo de la Reforma, una importante avenida de la Ciudad de México. Aunque Vicario también recibió un funeral de Estado en 1842 y su nombre está inscrito en el edificio del Congreso de México y una ciudad lleva su nombre, algunos dicen que se necesita más.

Hace falta incorporarla a los libros de texto, hacer llegar su historia por todos los medios posibles a niños y jóvenes, dijo Celia del Palacio, autora de la novela histórica Leona e investigadora del centro de estudios culturales y de comunicación de la mexicana Universidad Veracruzana.

Vicario nació en la Ciudad de México en 1789. Estudió ampliamente en tiempos en los que la educación se le negaba principalmente a las mujeres, incluso las de recursos económicos. Sus padres murieron en 1807, dejándole una fortuna, con la que financió las actividades rebeldes. Las autoridades españolas descubrieron su papel secreto y Vicario huyó. Fue detenida, terminó siendo enjuiciada, escapó y le confiscaron sus propiedades. Se casó con la figura de la independencia Andrés Quintana Roo y tuvo hijos. Regresó a la Ciudad de México en 1820 cuando la autoridad de la corona ya se había derrumbado.

Después de la independencia, un periódico publicó su refutación al político Lucas Alamán, quien sugirió que Vicario hizo campaña contra España para ganarse el cariño de Quintana Roo.

No sólo el amor es el móvil de las acciones de las mujeres, escribió Vicario en 1831.

Por lo que a mi toca, sé decir que mis acciones y opiniones han sido siempre muy libres, nadie ha influido absolutamente en ellas, y en este punto he obrado siempre con total independencia, y sin atender a las opiniones que han tenido las personas que he estimado, agregó.

Me persuado que así serán todas las mujeres, exceptuando a las muy estúpidas, o a las que por efecto de su educación hayan contraído un hábito servil. De ambas clases también hay muchísimos hombres, añadió.