Mercosur: Difícil que prospere sanción a Venezuela

La intención del presidente electo argentino Mauricio Macri de invocar la cláusula democrática del Mercosur para sancionar a Venezuela difícilmente pueda tener andamiento, salvo que el gobierno en...

La intención del presidente electo argentino Mauricio Macri de invocar la cláusula democrática del Mercosur para sancionar a Venezuela difícilmente pueda tener andamiento, salvo que el gobierno en Caracas no respete la voluntad popular en las elecciones legislativas previstas para el 6 de diciembre.

El protocolo que rige la aplicación de esa cláusula establece que las sanciones deben ser votadas por todos los países integrantes del bloque, salvo el denunciado. Y al menos Uruguay ya anunció que por el momento no ve motivos para aplicar esa norma a Venezuela.

"Todavía están dadas las condiciones para no aplicar esa cláusula", dijo el canciller uruguayo Rodolfo Nin Novoa en una rueda de prensa al día siguiente de la victoria de Macri en las elecciones argentinas.

La "cláusula democrática" del Mercosur, firmada en la ciudad argentina de Ushuaia en 1998, dice que un país será sancionado cuando se produzca una "ruptura del orden democrático". En ese caso "los demás Estados Partes promoverán las consultas pertinentes entre sí y con el Estado afectado".

Las medidas contra un estado "abarcarán desde la suspensión del derecho a participar en los distintos órganos de los respectivos procesos de integración, hasta la suspensión de los derechos y obligaciones emergentes de esos procesos", dice el protocolo de Ushuaia.

El politólogo Daniel Chasquetti dijo a la Associated Press que la situación podría cambiar si sucediera algo grave en las elecciones legislativas. Caso contrario, sostuvo, "los otros países analizarán el asunto del mismo modo en que ya lo hizo el canciller uruguayo: acudiendo más a argumentos jurídicos, la letra de la cláusula democrática, que a argumentos políticos sobre la situación de Venezuela".

Según ha manifestado el presidente electo de Argentina, es legítimo aplicar a Venezuela la cláusula democrática del Mercosur "por los abusos que está haciendo en la persecución de sus opositores y de la libertad de expresión".

"Es evidente que corresponde que se aplique esa cláusula porque las denuncias son claras, son contundentes, no son ningún invento", dijo Macri en su primera rueda de prensa como presidente electo.

Los gobiernos de Brasil y Paraguay todavía no han comentado qué actitud tomarán.

Argentina debería hacer la petición en la Cumbre del Mercosur que se celebrará el 21 de diciembre en Asunción, dos semanas después de las elecciones legislativas previstas en Venezuela, cuando Macri ya habrá asumido el cargo.

En 2012, los países miembros de Mercosur decidieron suspender temporalmente a Paraguay, tras la destitución de Fernando Lugo como presidente. En aquel momento, voceros del gobierno uruguayo habían adelantado que no correspondía sancionar a Paraguay, pero luego el gobierno que entonces encabezaba José Mujica cambió de opinión ante la posición común de Argentina y Brasil en sentido contrario.

"La política exterior de los países está siempre muy condicionada por los problemas domésticos. Todos los países del Mercosur tienen intereses comerciales cruzados con Venezuela. Es una situación muy incómoda. En Uruguay, por ejemplo, la industria láctea depende de los acuerdos alcanzados con Caracas", dijo el politólogo Chasquetti.

En opinión del académico, Macri anunció en la campaña electoral que pediría la aplicación de la cláusula democrática en contra del gobierno de Maduro más como una jugada política interna que pensando en el éxito de su propuesta entre los otros países del bloque: "Fue una manera de Macri de agrupar a una parte del electorado de derecha que, de otro modo, podía votar a otros candidatos".

Claro que todo dependerá también de lo que ocurra en las elecciones legislativas venezolanas, previstas para dentro de 11 días.

La campaña electoral, que finalizará el 3 de diciembre, se ha desarrollado en medio de recurrentes acusaciones entre el gobierno y la oposición, uno de cuyos principales dirigentes políticos, Leopoldo López, se encuentra preso desde hace más de un año.

La oposición, que por primera vez en 17 años figura como favorita para vencer en la consulta electoral, ha acusado al gobierno de utilizar medios estatales y recursos públicos para hacer campaña. Por su parte, el oficialismo ha denunciado que la oposición busca generar violencia para afectar el proceso.