CIDH: Jefe de OEA no deja que líder de organismo se defienda

La vicepresidenta de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Antonia Urrejola, dijo el miércoles que la decisión de Luis Almagro, secretario general de la Organización de los Estados Ameri...

La vicepresidenta de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Antonia Urrejola, dijo el miércoles que la decisión de Luis Almagro, secretario general de la Organización de los Estados Americanos, de no renovar al jefe de la CIDH interfiere con el debido proceso y derecho de defensa de éste.

Urrejola dijo durante una entrevista con The Associated Press que lo que Almagro está haciendo es sancionar a Paulo Abrao, que hasta ahora ha sido secretario ejecutivo de la CIDH, por supuestas denuncias de mal ambiente laboral que no han sido investigadas y en las que él no ha tenido derecho a su defensa.

"Aquí se está desconociendo el principio de inocencia y de debido proceso que tiene cualquier funcionario y cualquier persona en las Américas", dijo Urrejola.

La CIDH y la OEA chocaron el martes públicamente en torno a la decisión de Almagro de abstenerse a renovar el mandato de Abrao, que ha sido jefe de la CIDH desde 2016.

La CIDH es un órgano autónomo de la OEA que tiene el mandato de promover la observancia y la defensa de los derechos humanos en la región y actúa como órgano consultivo de la OEA en la materia.

La OEA dijo el martes a través de un comunicado que Almagro no renovó a Abrao debido a la existencia de decenas de denuncias presentadas contra la secretaría ejecutiva de la CIDH por parte de funcionarios de ese organismo. Se ha reportado que esas denuncias fueron sobre acoso laboral y manipulación de concursos y contrataciones.

Urrejola no dio detalles el miércoles sobre las denuncias porque dijo que se encuentran en un informe confidencial, pero mencionó que hablan de mal ambiente laboral, y que supuestamente habrían irregularidades, acosos laborales, etcétera.

La comisionada dijo a la AP que las denuncias ya fueron discutidas con la oficina del ombudsperson de la OEA el año pasado en varias ocasiones y que esta oficina ya dio recomendaciones que se implementaron. Esas quejas no quedaron registradas como hechas contra ningún funcionario en específico, dijo.

Abrao, agregó Urrejola, no ha recibido denuncias formales dirigidas contra él a través de los canales pertinentes de la OEA.

La comisionada dijo que la decisión de Almagro es sumamente preocupante, al atentar contra la autonomía de la CIDH en un contexto de críticas y quejas que varios países latinoamericanos hacen contra el organismo desde hace meses.

Yo creo que aquí hay una decisión política de no renovar el mandato del secretario ejecutivo para interferir en la autonomía e independencia de la comisión. Cuáles son las razones políticas que hay detrás, o las presiones, o decisiones que han motivado a Almagro a tomar esa decisión no las puedo presumir, indicó Urrejola.

Representantes de la OEA no respondieron de forma inmediata el miércoles a una solicitud de respuesta a las declaraciones de Urrejola. En su comunicado del martes la OEA dijo que lamenta que la CIDH no trasladara las denuncias a la Oficina del Inspector General para su sustanciación.

Esta falta de tramitación es un duro golpe a su credibilidad, dijo el comunicado.

Urrejola dijo que en enero de 2020 la CIDH decidió por unanimidad renovar el mandato de Abrao para el periodo 2020-2024 y que eso se comunicó a Almagro en ese momento.

Hubo muchos meses para resolver esta situación, indicó.

El martes por la noche el gobierno de México emitió un comunicado criticando la decisión de Almagro.

Para que el Secretario General (de la OEA) pueda proceder a la separación del Secretario Ejecutivo, deberá consultar su decisión con la CIDH e informarle de los motivos en que se fundamenta, senaló el documento.

El Gobierno de México no respaldará acciones que tengan por efecto menoscabar la autonomía e independencia de la CIDH, así como pasar por alto los instrumentos fundamentales que norman su mandato y actuación, los cuales expresan claramente la voluntad de la membresía, indicó.

La CIDH, surgida de la Carta de la OEA, se compone de siete miembros independientes que son elegidos por la Asamblea General de la OEA. Su Secretaría Ejecutiva, sin embargo, es una unidad especializada que forma parte de la Secretaría General de la OEA.