Fuente: EEUU confisca gasolina iraní que iba a Venezuela

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o sus cargas. Pero hace semanas sus capitanes apagaron sus dispositivos de rastreo para ocultar sus ubicaciones, dijo Russ Dallen, un socio en Miami de la firma de corretaje Caracas Capital Markets, que da seguimiento a los movimientos de navíos.

El Bering dejó de transmitir su ubicación el 11 de mayo en el Mediterráneo, cerca de Grecia, y desde entonces no ha encendido su transpondedor, y el Bella hizo lo mismo el 2 de julio en Filipinas, dijo Dallen. El Luna y el Pandi fueron detectados por última vez cuando navegaban juntos por el golfo de Omán el 10 de julio, fecha en la que fue emitida la orden de confiscación estadounidense. Según información naviera, el Pandi, al que también llaman Andy, reportó que fue desguazado o vendido como chatarra, según Dallen.

Conforme más operadores comerciales evitan hacer negocios con Venezuela, el gobierno socialista de Nicolás Maduro ha recurrido a Irán en forma creciente.

En mayo, Maduro celebró la llegada de cinco buques cisterna iraníes que entregaron el muy necesario combustible para reducir la escasez que había causado largas filas en Caracas, que no solía padecer ese tipo de penurias.

A pesar de poseer las reservas petroleras más grandes del mundo, Venezuela no produce suficiente gasolina refinada y registra una caída en su extracción de crudo a su nivel más bajo en poco más de siete décadas en medio de su crisis económica y las consecuencias de las sanciones estadounidenses.

El gobierno de Trump ha estado intensificando la presión a los propietarios de barcos para que acaten las sanciones impuestas a adversarios de Estados Unidos como Irán, Venezuela y Corea del Norte.

En mayo emitió un aviso en el que apremiaba al sector marítimo global a mantenerse alerta ante tácticas para evadir sanciones como las peligrosas transferencias de buque a buque y el apagado de dispositivos obligatorios de rastreo, ambas utilizadas en las recientes entregas de crudo de Irán a Venezuela.

Una de las compañías implicadas en los envíos a Venezuela, el Avantgarde Group, fue previamente vinculada con la Guardia Revolucionaria e intentos para evadir las sanciones estadounidenses, según los fiscales.

Una filial de Avantgarde facilitó la compra para la Guardia Revolucionaria del Grace 1, un buque decomisado el año pasado por Gran Bretaña debido a las acusaciones de Estados Unidos de que llevaba petróleo a Siria. Irán negó las acusaciones y el Grace 1 fue liberado a la larga. Sin embargo, la incautación provocó una crisis internacional en la que Teherán confiscó en represalia un barco de bandera británica.

Según la demanda para el embargo de los activos, una compañía no mencionada por su nombre facturó en febrero a Avantgarde un pago en efectivo de 14,9 millones de dólares por la venta de la gasolina a bordo del Pandi. Sin embargo, un mensaje de texto entre Madanipour y otro conspirador no mencionado deja entrever que había habido dificultades para realizar la travesía.

El propietario del barco no quiere ir debido a la amenaza estadounidense, pero queremos que vaya, e incluso acordamos que también compraremos el barco, se afirmaba en el mensaje, de acuerdo con un extracto incluido en la demanda.

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Joshua Goodman está en Twitter como: @APJoshGoodman

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El periodista de The Associated Press Scott Smith contribuyó a este despacho en Caracas.