Texas reporta menos de 7.000 hospitalizaciones por COVID-19

Texas reportó el jueves que tenía menos de 7.000 personas hospitalizadas por coronavirus por primera vez en seis semanas, pero esa señal alentadora se vio empañada por dudas sobre la cantidad de p...

Texas reportó el jueves que tenía menos de 7.000 personas hospitalizadas por coronavirus por primera vez en seis semanas, pero esa señal alentadora se vio empañada por dudas sobre la cantidad de pruebas realizadas en momentos en los que las escuelas reanudan clases y los equipos de fútbol americano colegial se preparan para jugar.

La realización de pruebas ha disminuido en Texas, una tendencia que se ha registrado en todo Estados Unidos y que los expertos de salud temen se deba a que las personas que no desarrollan síntomas no están haciéndose pruebas, desanimadas por las largas filas y la posibilidad de tener que esperar días para recibir los resultados. La demanda se ha reducido hasta tal punto que Austin y Dallas han ampliado la elegibilidad para las pruebas, para incluir a aquellos que son asintomáticos.

Pero hay recordatorios de los estragos que el virus ha causado en Texas estos últimos meses: las muertes por COVID-19 han aumentado en más de 30% en agosto, incluidas 255 reportadas el jueves. Y los hospitales en la zona fronteriza de Texas siguen ocupados con pacientes de coronavirus, aun cuando los médicos a nivel estatal están manejando miles de casos menos de COVID-19 que hace un mes.

Tenemos una amplia capacidad para realizar pruebas", comentó el gobernador Greg Abbott a los reporteros en Lubbock, una región que se vio muy afectaba por el coronavirus en mayo luego de que se registraron brotes en plantas cercanas de procesamiento de carnes. No tenemos suficientes personas que acudan a realizarse pruebas como las que teníamos antes, señaló.

Las cifras ofrecidas esta semana por las autoridades de sanidad de Texas brindaron un panorama confuso de cuánto ha disminuido la cantidad de pruebas. El miércoles, la tasa promedio de infección de siete días alcanzó la cifra récord de 24%, lo que indica que una de cada cuatro pruebas de coronavirus en Texas arrojó resultados positivos. Para el jueves, esa cantidad disminuyó a 16%, lo que las autoridades de salud del estado afirmaron era resultado de limpiar una acumulación de casos y errores en los datos reportados por un hospital y laboratorio comercial.

La disminución en la demanda de pruebas también es un factor, señaló Lara Anton, portavoz del Departamento de Servicios de Salud de Texas.

La elevada tasa de infecciones amenaza con extender el cierre de los bares en Texas. Abbott dice que el número tiene que estar por debajo de 10% antes de que el estado pueda considerar una reapertura de los bares, que han estado cerrados desde junio.