Prisiones privadas de inmigrantes donan dinero a Trump

Ejecutivos de dos de las empresas de prisiones privadas más grandes del país han estado donando grandes sumas al presidente Donald Trump y a los candidatos republicanos en las elecciones de noviembr...

Ejecutivos de dos de las empresas de prisiones privadas más grandes del país han estado donando grandes sumas al presidente Donald Trump y a los candidatos republicanos en las elecciones de noviembre, que una de las corporaciones cree darán paso a un repunte en los precios de sus acciones.

Las fortunas de las prisiones privadas están casa vez más ligadas a la política en una era en la que el gobierno de Trump ha estado enviando allí a decenas de miles de inmigrantes y personas que piden asilo. Entre CoreCivic y el GEO Group han conseguido contratos por 1.300 millones de dólares el año pasado con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (conocido por sus siglas en inglés, ICE). El ICE representa el 30% de sus ingresos.

El candidato presidencial demócrata Joe Biden se ha comprometiso a poner fin al uso de prisiones privadas en respuesta a presiones de Bernie Sanders y de otros sectores liberales, que dicen que los arrestos en instalaciones con fines de lucro alientan injusticias raciales y políticas que dan lugar a más detenciones.

El compromiso asumido por Biden representa un gran giro respecto a cuando era vicepresidente bajo el gobierno de Barack Obama, que abrió centros de detención de familias en Texas operados por las dos firmas y deportó a más de 3 millones de personas.

GEO y CoreCivic firmaron recientemente contratos a largo plazo con el gobierno de Trump que involucran a varios centros de detención de inmigrantes en Texas y California. Esos contratos serán difíciles de anular si Biden llega a la presidencia.

Además están invirtiendo fuertes sumas para tratar de que ganen los republicanos.

George Zoley, fundador y CEO del GEO Group, donó 514.800 dólares a los republicanos y apenas 10.000 dólares a los demócratas en el actual ciclo electoral, según revelan los archivos financieros de las campañas. De acuerdo con el Center for Responsive Politics, una organización sin fines de lucro, personas y grupos vinculados con GEO donaron más de 1,7 millones de dólares, mayormente a los republicanos.

El CEO de CoreCivic Damon Hininger donó 26.300 dólares a los republicanos en estas elecciones. Allegados a su empresa aportaron otros 228.000 dólares a las campañas hasta ahora, la mayor parte a los republicanos.

Todo interrogante o inferencia acerca de si CoreCivic prefiere al Partido Republicano porque es mejor para nuestro negocio está errado y pinta una imagen falsa de nuestra empresa, sostuvo el portavoz de la firma Ryan Gustin.

El vocero del GEO Group Pablo Páez dijo que las contribuciones políticas no deben ser presentadas como un apoyo a todas las políticas y posiciones adoptadas por cada candidato.

Los servicios que ofrecemos hoy son de la misma calidad y servicios profesionales que bajo los ocho años del gobierno de Obama, afirmó Páez.

Hablando con inversionistas la semana pasada Zoley pronosticó que las acciones de GEO -que se desmoronaron este año tras subir mucho al principio del gobierno de Trump- se recuperarán después de las elecciones de fin de año. El GEO Group dice que Zoley no aludía a un ganador en particular, sino al hecho de que la elección dará a la empresa y a sus accionistas más certeza acerca del rumbo a tomar.

CoreCivic y GEO les dijeron a sus accionistas la semana pasada que renovaron contratos de 10 años con tres centros de detención de Texas: Uno en Houston y dos en las afueras de Austin y San Antonio. Ambas empresas habían sellado acuerdos en diciembre para mantener abiertos centros de detención en California y para que el GEO Group abra tres nuevas cárceles para inmigrantes.

En ambos estados, el ICE y las empresas lograron rechazar la oposición de sectores locales y evitaron una ley de California que prohíbe la apertura de nuevas prisiones privadas. Los acuerdos de California fueron finalizados días antes de que entrase en vigor la ley, que GEO y Trump están cuestionando en los tribunales.

Al hablar de los contratos de CoreCivic, Hininger dijo a los accionistas que el ICE y el Servicio de Marshals se preparaban para un futuro no solo con la pandemia, sino también pensando en el 2021 y en lo que pueda pasar con el Congreso y la Casa Blanca.

Se están preparando y trabajando con nosotros, manifestó.

El ICE no respondió a pedidos de comentarios.

La mayoría de los 200 centros de detención de inmigrantes del gobierno federal son manejados por contratistas privados que alojan a personas que piden asilo y a otros inmigrantes acusados de distintas infracciones administrativas o que esperan ser deportados. Según la Unión Americana de Libertades Civile y Human Rights Watch, empresas privadas manejan el 80% de las camas que hay en el sistema de inmigración. El GEO Group y CoreCivic son los dos principales contratistas privados.

El sistema de prisiones privadas del servicio de inmigración ha ido creciendo bajo gobiernos de los dos partidos en las últimas cuatro décadas. Pero los demócratas están dándole la espalda a estas prisiones y las empresas se muestran cada vez más cerca de los republicanos.

Ejecutivos del GEO Group han hecho donaciones de seis dígitos a la campaña de Trump y al comité electoral y han gastado millones para cabildear al gobierno. También organizaron un retiro en el resort de Trump en Doral, Florida.

Las acciones de CoreCivic y de GEO subieron tras la asunción de Trump ante la expectativa de que su gobierno aumentaría las detenciones de inmigrantes, lo que sí hizo. El ICE tuvo bajo su custodia a 50.000 inmigrantes la mayor parte del año pasado. Trump, por otro lado, hizo a un lado el plan del gobierno de Obama de dejar de usar cárceles privadas.

Las acciones de las dos firmas, sin embargo, perdieron dos tercios de su valor desde el 2017, el primer año de Trump en el gobierno. Fueron acusadas de maltratar a los detenidos y los empleados, sobre todo durante la pandemia del coronavirus, y de reducir costos haciendo trabajar a los reos pagándoles poco o sin paga directamente. Las dos niegan esas acusaciones.

Una campaña de activistas hizo que seis bancos grandes dejasen de hacer préstamos a las dos empresas. Y después de alcanzar cifras récord de detenciones, el ICE tiene solo 20.000 personas bajo su custodia en estos momentos porque el gobierno está deportando rápidamente a los inmigrantes al amparo de una declaración de emergencia por el coronavirus.

A las empresas les está costando conseguir préstamos. Pero Joe Gomes, analista de Noble Capital Markets, dijo que ambas siguen siendo vitales para los gobiernos nacional y estatales, que no están en condiciones de manejar los centros de detención.

Las compañías, por otro lado, se comprometieron a pagar cierta suma incluso si no todas sus camas están ocupadas.

La historia real es distinta a lo que mucha gente piensa, dijo Gomes. Bajo el gobierno de Obama, tanto a CoreCivic como a GEO les fue bien.