Secretario salud EEUU visita Taiwán, irritando a China

El secretario de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, Alex Azar, llegó a Taiwán el domingo en la visita de más alto nivel de un funcionario estadounidense desde la ruptura de las relaciones...

El secretario de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, Alex Azar, llegó a Taiwán el domingo en la visita de más alto nivel de un funcionario estadounidense desde la ruptura de las relaciones diplomáticas formales entre Washington y Taipéi en 1979.

Beijing considera la visita como una traición a los compromisos de Estados Unidos de no tener contacto oficial con la isla. China considera a Taiwán parte de territorio, para ponerlo bajo su control por la fuerza militar si es necesario.

Azar se reunirá con la presidenta Tsai Ing-wen y con funcionarios de salud durante la visita de tres días destinada a destacar la cooperación en la lucha contra el coronavirus.

El sistema de salud de Taiwán ha sido reconocido por mantener el número de casos de coronavirus por debajo de 500 con solo siete muertes, a pesar de su proximidad a China, donde se originó el virus.

Beijing ve a Taiwán como un factor irritante clave en su problemática relación con Washington, con quien también está en desacuerdo por el comercio, la tecnología, el Mar del Sur de China y su respuesta a la pandemia.

Estados Unidos solo mantiene vínculos no oficiales con Taiwán en deferencia a Beijing, pero es el aliado y proveedor de equipo de defensa más importante de la isla.

Azar es el primer secretario estadounidense de salud que visita Taiwán y el primer miembro del gabinete en visitarlo en seis años. En 2014, la entonces administradora de la Agencia de Protección Ambiental, Gina McCarthy, visitó Taiwán, lo que provocó protestas en Beijing.

La oficina de Azar dijo que el funcionario mantendrá discusiones sobre COVID-19, la salud global y el papel de Taiwán como proveedor de tecnología y equipos médicos.

La visita se facilitó por la aprobación de la Ley de Viajes de Taiwán en 2018, que alentó a Washington a enviar funcionarios de alto nivel a la isla después de décadas durante las cuales tales contactos fueron inusuales y estuvieron repletos de salvaguardas para evitar roces con Beijing.