Crecen las diferencias entre Trump y expertos médicos

con la esperanza de mantener influencia en el proceso de toma de decisiones.

con la esperanza de mantener influencia en el proceso de toma de decisiones.

Tales esfuerzos se han desarrollado, por momentos, como una danza incómoda.

Ya son varios meses en que la presidencia ha controlado el horario de atención a la prensa del doctor Anthony Fauci, quien irritó al mandatario y a sus asesores en los primeros días de la pandemia, debido a la atención desmedida que recibía de la prensa y a la percepción de su disposición para contradecir al presidente, según tres funcionarios de la Casa Blanca y republicanos allegados al Ala Oeste y que hablaron bajo condición de anonimato a fin de revelar conversaciones privadas.

Fauci, el principal experto en enfermedades infecciosas del país, ha adoptado un tono mucho más cauteloso que Trump o cualquier otro miembro del grupo de trabajo sobre la reapertura del país, desatando la frustración de un presidente que ve al resurgimiento económico como la clave para ganarse otros cuatro años en el poder.

Hasta hace poco, Birx aún contaba con el apoyo del presidente, aunque sus descripciones optimistas de la lucha contra la pandemia recientemente generaron escepticismo entre los demócratas y otros funcionarios de salud pública. Pero Trump también arremetió contra Birx en privado, así como en sus comentarios públicos de esta semana, por no expresarse con mayor optimismo sobre los estados que gozaban de una buena situación y por decir que tenía un enorme respeto por Pelosi, relataron los funcionarios.

Durante la pandemia, algunos funcionarios de salud pública del gobierno han expresado en privado sus inquietudes a miembros de la presidencia, indicándoles que tienen miedo de contradecir al mandatario incluso mientras intentan enfocarse en los datos e información científica detrás de la respuesta gubernamental, señalaron funcionarios. Pero públicamente existe una labor coordinada para mostrarse como un frente unido y que la Oficina Oval habla con una sola voz.

Redfield refutó el lunes que los funcionarios de salud intenten distanciarse del presidente.

No creo que eso sea preciso, dijo Redfield en una entrevista. Creo que nos comunicamos con libertad y directamente de lo que vemos de la epidemia como miembros del grupo de trabajo.

El lunes, Trump pareció revertir sus críticas a Birx por picar el anzuelo de Pelosi y señaló que tenía un enorme respeto por la doctora.

Insinuó que se desató su frustración debido a que su gobierno no recibe suficiente crédito por realizarles pruebas de diagnóstico a tantas personas o por presionar para reabastecer el suministro de respiradores durante los primeros días de la crisis.

Bueno, yo creo que lo estamos haciendo muy bien, dijo Trump.

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El periodista de Associated Press Mike Stobbe contribuyó a este despacho desde Nueva York.