Renuncia canciller del Líbano, denunciando estado fallido

El ministro del Exterior del Líbano renunció el lunes en medio de una severa crisis económica y financiera, advirtiendo que la falta de voluntad para implementar reformas amenaza con convertir al p...

El ministro del Exterior del Líbano renunció el lunes en medio de una severa crisis económica y financiera, advirtiendo que la falta de voluntad para implementar reformas amenaza con convertir al país árabe en un estado fallido.

Nassif Hitti es el primer ministro del gabinete en renunciar en medio de la crisis, la más severa desde la guerra civil de 15 años que culminó en 1990. Su renuncia asesta un duro golpe para el gobierno del primer ministro Hassan Diab, quien ha tratado de implementar reformas en medio de una aguda inflación, un desempleo en ascenso y severos índices de pobreza, aparte del estallido de la crisis del coronavirus

Pocas horas después, Diab se reunió con el presidente Michel Aoun y Charbel Wahbe, un asesor presidencial, fue nominado como canciller.

Tras entregar su renuncia, Hitti salió del palacio de gobierno sin hacer comentarios a la prensa, pero luego emitió un comunicado de tono enfático explicando su decisión, afirmando que el gobierno no manejó bien la crisis y no implementó las reformas necesarias.

Tras mucho tiempo de honesta reflexión, llegué a la conclusión de no puedo ejercer mis deberes en estos momentos históricos, expresó Hitti.

Añadió que decidió renunciar debido a la falta de una visión para el Líbano ... y a la ausencia de voluntad honesta para lograr una reforma estructural total.

En una severa advertencia, dijo que el Líbano se está convirtiendo en un estado fallido y exhortó a la dirigencia política a defender los intereses nacionales.

El experimentado diplomático se convirtió en canciller en enero al incorporarse al gobierno de Diab luego de la renuncia del primer ministro Saad Hariri bajo la presión de protestas callejeras. Diab tiene el respaldo del grupo armado Hezbollah y de sus aliados, pero no de su propia secta suní. Según el acuerdo que rige el control de las ramas del gobierno libanés, el primer ministro debe ser un suní.