Exdirector de Pemex elude prisión por colaborar con justicia

El exdirector de la petrolera estatal mexicana Emilio Lozoya fue vinculado el martes a proceso por el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita tras su primera audiencia ante un juez ...

El exdirector de la petrolera estatal mexicana Emilio Lozoya fue vinculado el martes a proceso por el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita tras su primera audiencia ante un juez de México, pero eludió la prisión gracias a su compromiso de colaborar con la justicia porque el juez solo decretó que estuviera bajo vigilancia durante todo el proceso. Dio a la Fiscalía General de la República seis meses para investigar.

Como la fiscalía no pidió prisión preventiva, el magistrado estableció que siga con vigilancia policial en el hospital donde está internado actualmente, pidió que se le retire el pasaporte, que se le ponga un brazalete que él mismo debe pagar y que, una vez que sea dado de alta, se presente ante las autoridades a firmar cada 15 días.

Así lo indicó un resumen informal realizado por funcionarios del poder judicial vía WhatsApp, ya que la audiencia no estuvo abierta al público.

Finalizó de esta manera la primera audiencia de un caso que el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que sería un parteaguas en la lucha contra la corrupción y que ha generado una tremenda expectación entre los mexicanos, ya que Lozoya fue un cercano colaborador del expresidente Enrique Peña Nieto.

El exfuncionario dijo mediante sus abogados que había sido utilizado por un aparato organizado del poder durante los presuntos hechos de corrupción en su periodo al frente de Petróleos Mexicanos (Pemex), que transcurrió de 2012 a 2016.

No identificó al grupo, pero sus palabras parecieron insinuar que está listo para contarlo todo sobre los principales funcionarios del gobierno de Peña Nieto. De hecho, según el resumen de la sesión, el juez recordó que Lozoya se comprometió a realizar en su momento las denuncias pertinentes y a esclarecer la verdad en el marco del debido proceso.

Lozoya reiteró su compromiso de colaborar con las autoridades del Estado mexicano, según el resumen. Sus abogados alegaron que fue utilizado en su calidad de instrumento no doloso por otros, aun cuando presumiblemente él utilizó mucho del dinero de los sobornos para comprar casas para él y su familia.

El exdirector de Pemex comentó al tribunal que era inocente de los cargos y que lo probaría. Huyó de México, pero en febrero, la policía española lo arrestó en la ciudad de Málaga y fue extraditado a México hace unas semanas.

López Obrador dijo que el juicio contra Lozoya representa un antes y un después en lo que el mandatario describe como la principal prioridad de su gobierno: la lucha contra la corrupción.

El tribunal inició con los procedimientos el martes a través de un enlace de video debido a las restricciones implementadas por la pandemia de coronavirus y al hecho de que Lozoya ha estado internado en un hospital por afecciones preexistentes.

Lozoya dijo que fue sistemáticamente intimidado, presionado, instrumentalizado, pero no dijo por quién. Se ha conjeturado que pudo haber sentido presión para recaudar fondos para la campaña presidencial.

La constructora brasileña Odebrecht, que ha sido investigada en toda la región en los últimos años por conseguir grandes contratos gubernamentales mediante sobornos generosos, supuestamente le dio a Lozoya 4 millones de dólares para la campaña presidencial de 2012 de Peña Nieto, predecesor de López Obrador.

Estos supuestos sobornos serán el tema de la audiencia prevista para el miércoles, con la que previsiblemente se iniciará el segundo juicio contra el exfuncionario.

La sesión del martes se centró en los cargos de un caso de 2013 que aborda la venta a precio inflado de una vieja planta de fertilizantes a Pemex por parte de la empresa Altos Hornos de México, luego de que ésta presuntamente pagó a Lozoya alrededor de 3,4 millones de dólares en 2012. De acuerdo con los fiscales, el dinero terminó en cuentas bancarias controladas por Lozoya y su hermana, quienes utilizaron la mayor parte del dinero para comprar una casa en un exclusivo vecindario de la Ciudad de México.

Lozoya dijo que había declarado la propiedad como está requerido en los formularios de auditoría que los funcionarios públicos deben entregar, pero los fiscales señalaron que trató de esconder los pagos y la transacción.

Los fiscales señalaron que Lozoya presionó por la compra de la planta de fertilizantes, incluso cuando era más barato construir una nueva.

López Obrador dijo que el nuevo propietario de esa compañía mexicana ha ofrecido reembolsar hasta 200 millones de dólares relacionados con la compra. El presidente dijo que México espera recuperar parte del dinero de los sobornos y de los contratos oscuros. El mandatario criticó el hecho de que los casos de corrupción en México a menudo se desarrollen en los tribunales estadounidenses, y que el dinero recuperado en esos casos se quede frecuentemente en Estados Unidos. Agregó que ha dado instrucciones a los diplomáticos mexicanos para que traten de que una parte se destine a México.

Odebrecht supuestamente aportó otros 6 millones de dólares una vez que Peña Nieto llegó al cargo. Al parecer, parte de ese dinero se usó para sobornar a legisladores federales para que aprobaran un paquete de reformas, conocido como Pacto por México, que abrió el sector energético del país a una mayor inversión privada.

La semana pasada, López Obrador dijo que era importante que el señor Lozoya esté dando a conocer que hubieron estos sobornos y que se usó dinero para comprar la reforma energética. Y que se repartió dinero a legisladores de partidos. Él se había opuesto a la reforma energética.

El presidente dijo el martes que el juicio va a ayudar mucho, repito, a que se destierre la corrupción en México. Señaló que los sobornos son un problema más grande para México que la pandemia de coronavirus.

Estoy convencido de que es el principal problema de México. No es una pandemia... es una peste, afirmó López Obrador.