Bolivia: Sindicatos elevan presión sobre íñez con protestas

de promover violencia y aglomeraciones que según él desencadenarán mayores contagios.

de promover violencia y aglomeraciones que según él desencadenarán mayores contagios.

Morales está mandando a morir a su gente en medio de una pandemia, dijo Murillo, asegurando que la policía no intervendrá la protesta.

La misma escena se repitió en otras dos ciudades. En la región central de Cochabamba, cocaleros del sindicato liderado por el expresidente Morales marcharon por las principales calles de esa ciudad con el mismo pedido. En la capital boliviana de Sucre, trabajadores también rechazaron el cambio de fecha de las elecciones.

Los manifestantes llevaban tapabocas, aunque no parecían respetar el distanciamiento mínimo, y realizaron un cabildo en el que decidieron continuar con bloqueos y huelgas.

En tanto en Cochabamba, los internos de una cárcel continuaban en su segundo día de protestas por mejores condiciones de Salud, ya que murieron tres reos sospechosos de COVID-19. Entre sus pedidos de los presos está que se les haga pruebas y que tengan atención médica.

La pandemia está en acelerado ascenso en Bolivia con 71.181 contagios y 2.647 decesos hasta al martes, y según las autoridades alcanzaría su pico máximo a finales de agosto y principios de septiembre. Esto llevó al Tribunal Supremo Electoral (TSE) a posponer los comicios del 6 de septiembre al 18 de octubre, aunque sin el aval de la Asamblea Legislativa, dominada por el Movimiento al Socialismo (MAS), el partido de Morales.

La Paz encabeza estos días las estadísticas de contagios que las autoridades atribuyen a protestas antigubernamentales de hace dos semanas. Más de una decena de dirigentes de ese partido han fallecido por el virus.

El aplazamiento de los comicios, que inicialmente estaban programadas para mayo, amenaza con recrudecer las tensiones políticas tras las fallidas elecciones del año pasado señaladas de fraudulentas y que derivaron en la muerte de 36 personas en protestas que obligaron a renunciar a Morales tras casi 14 años en el poder.

La presidenta interina Jeanine íñez y el MAS están enfrentados por la gestión de la pandemia y por unos créditos internacionales para paliar los efectos y que ese partido se niega a dar el aval legislativo. La mandataria declaró la víspera "estado de calamidad" para gestionar un crédito interno del Banco Central.

Con hospitales saturados, escasez de pruebas, de equipos de bioseguridad y cementerios con alta demanda, la pandemia ha puesto en crisis la capacidad estatal de respuesta y está influyendo en el escenario político.

Dos sondeos de opinión de julio muestran un retroceso del MAS que postula al exministro de Economía, Luis Arce, aunque el candidato sigue en primer lugar de las preferencias.

El expresidente Carlos Mesa, de la centrista Comunidad Ciudadana (CC), marcha segundo y ha estrechado la diferencia con el primero, mientras que la presidenta íñez, con su alianza de centro derecha Juntos, se coloca en tercer lugar.