20 años de prisión por homicidio de mujer trans salvadoreña

Un tribunal salvadoreño condenó el martes a 20 años de prisión a tres agentes de la policía por el delito de homicidio agravado de Camila Díaz, una mujer transgénero que, cansada de la violenci...

Un tribunal salvadoreño condenó el martes a 20 años de prisión a tres agentes de la policía por el delito de homicidio agravado de Camila Díaz, una mujer transgénero que, cansada de la violencia en su país, decidió huir hacia Estados Unidos, donde se entregó a las autoridades y les dijo que su vida corría peligro. Sin embargo, no le creyeron y fue deportada.

Camila estuvo detenida un par de meses en un centro de detención en San Diego, California, hasta que fue deportada a finales de 2017 y poco más de un años después fue secuestrada y asesinada por los tres agentes de la Policía Nacional Civil.

Camila desapareció la noche del 30 de enero de 2019, cuando trabajaba como prostituta en las calles de la capital, y fue encontrada la madrugada del 31 con múltiples golpes, pero aún con vida. Rescatistas la trasladaron al hospital Rosales de San Salvador, donde murió el 3 de febrero.

Según las investigaciones, la víctima fue denunciada por realizar desórdenes públicos en una de las calles capitalinas. Al llegar los policías imputados, le preguntaron a la persona que hizo la denuncia si se sentía ofendida y respondió que no. Los policías acordaron llevar a Camila a su casa. Sin embargo, en el juicio los fiscales demostraron que a Camila la llevaban sometida en la cama de la patrulla policial, con esposas y boca abajo.

La autopsia ampliada establece que Camila fue lanzada desde un vehículo y descarta totalmente la muerte por atropellamiento, ya que las lesiones que le causan la muerte son contusas y además presenta múltiples golpes en el abdomen.

La Fiscalía acusó a los policías de cometer un crimen de odio en contra de Camila y el Tribunal Primero de Sentencia de San Salvador valoró favorablemente toda la investigación realizada y decidió condenar a 20 años de prisión a cada uno de los imputados.

El Salvador es considerado por Amnistía Internacional como uno de los países más peligroso del mundo para las mujeres.