Puerto Rico: miles siguen sin casa desde el huracán María

uscaba abordar el atraso pagando a constructores para que acometieran reparaciones en hogares donde se gana menos del 80% de los ingresos medios de la región.

uscaba abordar el atraso pagando a constructores para que acometieran reparaciones en hogares donde se gana menos del 80% de los ingresos medios de la región.

El gobierno del territorio presentó sus planes para emplear los fondos de las ayudas federales para R3 en junio de 2018. Los primeros 1.500 millones de dólares del programa estuvieron disponibles en febrero de 2019, y otros 1.700 se aprobaron en febrero de este año.

Cerca de 27.000 viviendas solicitaron ayudas desde el inicio de R3, el 31 de julio de 2019, hasta principios de enero, cuando el gobierno de Puerto Rico dejó de admitir peticiones. De las aceptadas, varios cientos han sido rechazadas y miles siguen en la fase preliminar del proceso. Más de 900 personas siguen en una lista de espera.

Queda claro que las demoras en Puerto Rico son mucho mayores de las que hemos visto en otros sitios", dijo Carlos Martín, de Urban Institute.

El departamento de vivienda boricua no tiene personal suficiente y el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano federal ha impuesto un inusual número de requisitos al gobierno de la isla para evitar fraudes o gastos indebidos, agregó.

El secretario de vivienda de Puerto Rico, Luis Carlos Fernández, quien asumió el cargo recientemente, dijo que las autoridades han tratado de simplificar el proceso de verificación y aprobación de las solicitudes.

Fernández apuntó que no sabe si los fondos federales recibidos hasta el momento serán suficientes para ayudar a todos los aceptados en el programa. Los solicitantes mayores, con discapacidad y aquellos con daños significativos en sus propiedades, serán la prioridad.

No vamos a terminar en años, manifestó Fernández.

Según Fernández, más de 2.600 de los solicitantes seguían usando carpas azules en lugar de tejados. En septiembre de 2019, el exsecretario de Vivienda Fernando Gil dijo que en total se estimaba que en la isla seguía habiendo entre 20.000 y 25.000 de los llamados tejados azules.

Esta es una cifra que enoja a Ariadna Godreau, una abogada de derechos humanos que dirige una ONG legal.

Jamás pensamos en un panorama así, dijo. Es horrible.

Entre los que siguen esperando está Marián Colón, de 38 años y madre soltera de dos hijos. El huracán arrancó el tejado de su casa y causó un deslave próximo que puso en peligro la construcción, y nada se ha arreglado o reparado en casi tres años. En este tiempo, fue de casa en casa gracias a la generosidad de sus familiares, pero está ansiosa por establecerse.

Colón apuntó que sabe de varias personas que se apuntaron en el programa y se rindieron tras numerosos intentos fallidos. Algunos no tenían acceso a internet ni un auto, lo que convierte la misión en casi imposible, añadió.

Ha sido un proceso muy desgastante y ha sido bien atropellador, dijo.

La gobernadora, Wanda Vázquez, que asumió el cargo en agosto tras la renuncia de su predecesor por protestas por corrupción y otros asuntos, dijo que su prioridad es la reconstrucción de las casas dañadas por el huracán.

Las excusas sobraban y eran inaceptables, afirmó. Nuestro pueblo ha esperado demasiado, y no aguanta más.