NY: La gente le escapa a la gran ciudad en medio de pandemia

Si hay un rebrote del coronavirus en Nueva York, Anil y Joyce Lilly no volverán a sobrellevarlo encerrados en un departamento del Bronx. Acaban de comprarse una casa a una hora de la ciudad, en el va...

Si hay un rebrote del coronavirus en Nueva York, Anil y Joyce Lilly no volverán a sobrellevarlo encerrados en un departamento del Bronx. Acaban de comprarse una casa a una hora de la ciudad, en el valle del río Hudson.

Necesitamos más espacio para no estar uno encima del otro, dice Joyce Lilly al explicar su traslado a Washingtonville, en el estado de Nueva York. Estuvimos encerrados tres meses en el departamento, tres meses enteros. Siento como que salgo de la cárcel y quiero irme lo más lejos posible.

Neoyorquinos estresados tras soportar lo peor de la pandemia alimentan un boom en la venta de casas y en los alquileres en el pintoresco valle del Hudson al norte de Manhattan. Lo impulsan sobre todo personas que puede trabajar desde su casa.

Hay mucho interés de gente de Manhattan, no hay duda de ello, expresó Steven Domber, presidente de la inmobiliaria Berkshire Hathaway HomeServices Hudson Valley Properties. Para empezar, están hartos del encierro. Si hay otra cuarentena, Dios no lo permita, quieren poder salir al jardín.

Los neoyorquinos están acostumbrados a hacerse escapadas a las montañas Catskill y a sectores bucólicos del valle. Mucho incluso se mudan allí. Pero los agentes inmobiliarios dicen que la actividad actual está muy por encima de lo normal. Las ventas de Domber aumentaron un tercio en junio respecto al mismo período del año pasado. El constructor Chuck Petersheim dice que firmó ocho contratos en un mes cuando normalmente firma uno o dos.

El interés en vivir en el valle del Hudson indica que los neoyorquinos sienten que la ciudad ya no es tan hospitalaria.

La ciudad no parece la misma, dijo Susan Cohen, quien alquiló una casa en Rhinebeck con su esposo. Pasamos seis semanas en nuestro departamento de dos dormitorios y nos decíamos que, sin una vacuna, jamás volveremos a tomar el subway (tren subterráneo), lo dudaríamos antes de subirnos a un autobús, no volveremos a ir al cine, al teatro. ¿Qué haremos los dos próximos años en Manhattan? Y nos preguntamos, ¿para qué queremos vivir aquí?

Las inmobiliarias dicen que en las últimas semanas la gente se ha estado peleando por propiedades que habían estado languideciendo en el mercado y que en muchos casos hacen ofertas en efectivo. El agente John Murphu dice que por algunas propiedades se está pagando 100.000 dólares más que lo pedido.

Creo que esto (el virus) motivó a la gente, dijo el agente Gary DiMauro. Muchos que habían estado fantaseando con comprar por primera vez o una segunda casa finalmente se decidieron a hacerlo.

Tony Speciale y Jerry Marsini, que buscaban una casa, se dieron cuenta de lo competitivo del mercado cuando fueron a visitar una en Kingston y el agente les dijo que acababa de recibir una oferta en efectivo.

Si encuentras una casa que te interesa, no lo pienses mucho, dijo Speciale.

La pareja venía pensando comprar algo upstate (al norte de Manhattan) desde antes de la pandemia y está negociando la adquisición de una propiedad.

El valle del río Hudson no es el único sector cercano a Nueva York donde el mercado inmobiliario se está moviendo mucho.

También hay intensa actividad hacia el sur, a lo largo de la costa de Nueva Jersey. Se paga más de lo que se pedía y apenas sale algo al mercado, todo el mundo se abalanza, dijo Wendy Smith, presidenta de una asociación regional de agentes de bienes raíces.

El extremo de Long Island, hacia el este, registra igualmente bastante actividad.

Tasas de interés hipotecario muy bajas apuntalan el boom, lo mismo que políticas más permisivas de parte de las empresas en relación con el trabajo desde la casa.

El productor musical y de videos Erik Braund mudó a su familia a Saugarties, 160 kilómetros (100 millas) al norte de su estudio en Brooklyn, y dice que no es fácil mantener el negocio funcionando. Compró una propiedad que hay que arreglar al principio de la pandemia y conservó su departamento en la ciudad.

No descarta volver algún día, dependiendo del rumbo que tomen las cosas.

Cuando surja alguna prueba rápida (para detectar el coronavirus), nos replantearemos todo, manifestó. En realidad, nos estamos replanteando todo a diario. Por ahora, me alegro de haber conseguido esta casa.