Nicaragí¼enses varados entre Guatemala y Honduras siguen ruta

Un grupo de 46 ciudadanos nicaragí¼eneses que estaban varados en Guatemala debido a la pandemía podrán transitar por Honduras, después de que 33 de ellos permanecieron a la intemperie por más de...

Un grupo de 46 ciudadanos nicaragí¼eneses que estaban varados en Guatemala debido a la pandemía podrán transitar por Honduras, después de que 33 de ellos permanecieron a la intemperie por más de una semana en la frontera entre ambos países, esperando que les dieran permiso para transitar y sin contar con el apoyo consular de Nicaragua y con el fin de llegar hasta su país.

El grupo anunció el sábado que habían recibido el permiso del gobierno hondureño para transitar. Los nicaragí¼enses salieron el 8 de julio desde Ciudad de Guatemala, en medio de restricciones debido a la pandemía, pero al llegar a la localidad de Corinto, en la frontera con Honduras, las autoridades de ese país no les permitieron avanzar.

Durante 10 días estuvieron instalados a las afueras de unos locales comerciales donde pasaron los días esperando el permiso. Para poder ingresar a Honduras se les hizo un examen médico para determinar que estaban libres de coronavirus. Nueve de ellos dieron positivo por lo que fueron trasladados a hospitales. El resto de los nicaragí¼enses dio negativo a la prueba.

Los nicaragí¼enses llevaban más de cuatro meses varados en Guatemala, en el grupo también viaja una niña de 3 años.

Sayra Laguna, medallista olímpica centroamericana de yudo y sambo de 32 años, que viaja en el grupo, confirmó que ya realizan su trayecto por Honduras.

Laguna relató que tuvo problemas con el gobierno de Daniel Ortega luego de que en una premiación en 2018 extendió en el podio un cartel en el que le dedicó su galardón a Dios, a mi país y a los chavalos (jóvenes) que murieron en el 19 de abril, dijo. Ese día comenzaron en Nicaragua una serie de manifestaciones contra la reforma al seguro social que fueron sofocadas con violencia por la policía y fuerzas paramilitares.

La represión dejó 328 muertos, 2.000 heridos y más de 700 detenidos, así como unos 80.000 desplazados y exiliados, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.