Crisis empuja a jóvenes a la prostitución en Venezuela

admitió que no ha logrado adaptarse a la nueva actividad que ejerce desde hace un par de semanas, pero aseguró que lo tuve que hacer porque no tuve otra opción.

admitió que no ha logrado adaptarse a la nueva actividad que ejerce desde hace un par de semanas, pero aseguró que lo tuve que hacer porque no tuve otra opción.

La delgada joven, de tez morena y estatura media, dijo que tras salir de la cárcel el 7 de abril, luego de pasar varios meses detenida por consumo de drogas, quedó en la calle y sin ingresos porque su madre la botó de su casa y el padre de su hijo está en prisión. Explicó que la posibilidad de conseguir algún empleo se le cerró debido a sus antecedentes penales y al hecho de que la mayoría de las empresas están paralizadas por la cuarentena.

Tengo una situación tan grave que estoy sobreviviendo con lo poco que hago aquí, indicó la joven tras relatar que en el inicio de la semana sólo había logrado 10 dólares por servicios sexuales, cifra que escasamente la ayudaba para una comidita al día, pero mientras que mi bebé tenga crema de arroz, leche, para mí está bien.

Protegida con un tapabocas de tela roja, que le cubría el mentón y parte del cuello, Wilmari reconoció que temía contagiarse de coronavirus mientras ofrecía sus servicios, pero insistió en que prefería arriesgarse porque mi hijo lo necesita. Si yo no salgo, quién lo va ayudar.

En medio de la pandemia, la hiperinflación tuvo una fuerte aceleración en los últimos dos meses, lo que agravó las ya precarias condiciones de vida de los 32 millones de venezolanos, según los registros oficiales. Como consecuencia de la crisis, 96% de la población se encuentra en situación de pobreza de ingresos y 74% de los hogares presentan inseguridad alimentaria moderada y severa, señaló la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida 2019-2020 de la Universidad Católica Andrés Bello, una de las principales del país. La compleja situación ha forzado en los últimos años la migración de más del 10% de la población.

De acuerdo con previsiones del Fondo Monetario Internacional, Venezuela podría cerrar el año con una inflación de 15.000% y una contracción de 20%, aunque algunos analistas estiman que la recesión podría ser aún más profunda.

Tras culminar una primera sesión de trabajo en la que logró 5 dólares por un servicio sexual, otra mujer, vestida con un pantalón rosa, un top negro y un lazo de niña del lado izquierdo de la cabellera, aguardaba sentada a las puertas de una funeraria del este de Caracas el arribo de otro cliente.

La delgada joven de 24 años, que pidió no revelar su nombre para no ser identificada por algún conocido, dijo que en medio del agravamiento de la crisis se ha hecho cada vez más común cruzarse con menores de edad prostitutas y agregó que para evitar problemas con la policía las mujeres que trabajan en la zona les han exigido a las niñas que operen muy separadas de ellas. Cuando se ponen hacia acá yo las corro porque te pueden poner (acusar del delito de) corrupción de menores. Esas niñas están solas en las calles, acotó.

A unas calles de donde opera Wilmari estaba Maryori Mendoza, una menuda joven de tez blanca y cabello castaño que le llega hasta los hombros, a la espera de clientes.

Mendoza, de 24 años, dijo que hace dos años se retiró de la prostitución al quedar embarazada y nacer su primer hijo, pero que ante el recrudecimiento de la crisis debió retomar el trabajo sexual para comprar la leche y pañales para su bebe de año y medio y alimentarse.

La joven relató que suele ganar entre 5 y 10 dólares al día por servicios y que algunos clientes le pagan con comida. Para los cinco dólares son 10 artículos como arroz, harina, pasta, leche y hacemos el trueque, agregó.

Pese al avance del coronavirus, que ha dejado más de 10.000 contagiados y 96 fallecidos en Venezuela, Maryori, que llevaba un tapabocas colgado en el cuello, dijo que no estaba dispuesta a dejar la actividad.

Claro me da miedo pero yo pienso que los que tienen eso no andan por aquí, concluyó.