Asia rechaza postura de EEUU ante reclamos marítimos chinos

La decisión estadounidense de rechazar los reclamos de Beijing sobre el Mar del Sur de China es ampliamente considerada en Asia como una postura política con fines electorales, aunque persiste el te...

La decisión estadounidense de rechazar los reclamos de Beijing sobre el Mar del Sur de China es ampliamente considerada en Asia como una postura política con fines electorales, aunque persiste el temor por las crecientes tensiones entre las dos potencias.

China acusó el martes a Estados Unidos de tratar de sembrar la discordia entre Beijing y los países vecinos con quienes tiene diferendos territoriales en aguas que son importantes vías marítimas y zonas cruciales para la pesca internacional.

Estados Unidos no es un país que está directamente involucrado en estas disputas. Sin embargo, sigue interfiriendo en ellas, declaró la embajada china en Washington en un comunicado difundido en su página de internet.

Con el pretexto de resguardar la estabilidad, está flexionando sus músculos, provocando tensiones e incitando a la confrontación en la región, añadió.

Otros gobiernos se abstuvieron de comentar directamente sobre el asunto.

En Filipinas, el vocero presidencial Harry Roque opinó que tanto China como Estados Unidos están tratando de ganarse el apoyo de Manila en la disputa, pero lo importante ahora es priorizar la implementación de un código de conducta para evitar las tensiones en la región.

En un comunicado emitido el lunes, el secretario de Estado Mike Pompeo declaró que Estados Unidos ahora considera ilegítimos prácticamente todos los reclamos marítimos chinos fuera de sus aguas territoriales internacionalmente reconocidas. La nueva postura no incluye reclamos en tierra, que son considerados territoriales.

Previamente, Estados Unidos había mantenido la posición de que las disputas entre China y sus vecinos debían ser resueltas pacíficamente con la mediación de la ONU.

La declaración de Pompeo constituyó un cambio radical en la política estadounidense hacia China, estimó Zhu Feng, director de un centro de estudios sobre el Mar del Sur de China en la Universidad de Nanjing. Vaticinó que los países vecinos ahora podrían asumir una postura más agresiva, sabiendo que tienen el apoyo abierto de Estados Unidos.

Anteriormente Estados Unidos no comentaba sobre temas de soberanía en el Mar del Sur de China porque no era parte de las disputas, pero ahora se ha presentado como árbitro y juez y ello traerá más inestabilidad y tensión, señaló Zhu.

Afirmó que China no debería responder agresivamente, diciendo que la política actual está en gran parte forjada por las ambiciones reeleccionistas del presidente estadounidense Donald Trump.

La política de Trump hacia China es desquiciada, opinó Zhu.

Está tratando de convertir a China en el tema principal de su campaña para desviar la atención de su fracaso en prevenir la epidemia, expresó Zhu.

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Contribuyeron a esta nota los periodistas de The Associated Press Yu Bing en Beijing, Jim Gomez en Manila, Edna Tarigan en Yakarta y Eileen Ng en Kuala Lumpur.