La actividad comercial de China mejoró en junio

La actividad comercial de China mejoró en junio, indicio de que el país parece estar recuperándose de la crisis provocada por la pandemia de coronavirus aunque persisten los desafíos de las tensio...

La actividad comercial de China mejoró en junio, indicio de que el país parece estar recuperándose de la crisis provocada por la pandemia de coronavirus aunque persisten los desafíos de las tensiones comerciales con Estados Unidos y la caída en la demanda internacional.

Las importaciones chinas aumentaron 3% respecto del año previo para ubicarse en 167.200 millones de dólares, comparado con una caída de 3,3% en mayo, informó el servicio de aduanas el martes. Las exportaciones aumentaron 0,4% para ubicarse en 213.600 millones de dólares, cuando el mes previo cayeron 16,7%.

Las importaciones de bienes estadounidenses aumentaron 10,6% a 10.400 millones de dólares pese a los aranceles impuestos en medio de la disputa comercial con Washington. Las exportaciones hacia Estados Unidos crecieron 1% para quedar en 39.800 millones de dólares.

China, donde estalló la pandemia del coronavirus en diciembre, fue el primer país que trató de reanudar su actividad económica en marzo, tras declarar que el virus estaba bajo control. La manufactura se está recuperando, pero el gasto consumidor sigue débil. Los expertos estiman que las exportaciones irán disminuyendo a medida que baja la manda por mascarillas y otros productos sanitarios y cancelan sus órdenes los minoristas estadounidenses y europeos.

Las cifras indican que las exportaciones volverán a contraerse en breve, estimó Martin Rasmussen de Capital Economics en un boletín informativo.

Las relaciones con Estados Unidos, el principal destinatario de las exportaciones chinas, se han deteriorado a un nivel no visto en varias décadas.

Además de la guerra comercial han estallado tensiones en torno a temas como Hong Kong, derechos humanos y los reclamos territoriales chinos en el Mar del Sur de China.

Ambos países se han impuesto sanciones a respectivos altos funcionarios a raíz de una disputa sobre las políticas chinas en la región de Xinjiang, aunque no está claro si dichos funcionarios se verán realmente afectados.