Países europeos debaten uso obligatorio de mascarillas

en lugar de exponer a sus poblaciones al riesgo de infectarse en enormes bailes y entre despreocupados vacacionistas.

en lugar de exponer a sus poblaciones al riesgo de infectarse en enormes bailes y entre despreocupados vacacionistas.

Tras semanas de evasivas y días de mensajes confusos, el gobierno del primer ministro británico Boris Johnson dijo el lunes que las mascarillas serán obligatorias en tiendas a partir del 24 de julio.

La oficina de Johnson dijo que hay mayor evidencia de que usar cobertura facial en un espacio cerrado ayuda a proteger del coronavirus a los individuos y a aquellos a su alrededor. La policía podrá multar a quienes incumplan con la ley con hasta 100 libras (125 dólares).

Los críticos han acusado al gobierno de Johnson de no ofrecer claridad en el uso de mascarillas desde que comenzó a dar marcha atrás en su consejo previo que indicaba que las coberturas faciales no eran necesarias. Después de que el primer ministro fue fotografiado usando una mascarilla en una tienda, ministros gubernamentales se presentaron en televisión para pedir que su uso fuera decisión personal.

Mientras tanto, el gobierno de Francia dijo el lunes que considera exigir el uso de mascarillas en todos los espacios cerrados en un momento en que hay señales de un ligero aumento de casos confirmados, y una gran disminución en el cuidado que pone el público en general. En días recientes, científicos franceses han presionado para tal requisito mientras las familias atraviesan el país para el periodo vacacional, pero el gobierno permanece cauteloso.

Alcaldes locales comenzaron a exigir mascarillas, específicamente en la ciudad de Niza, en la costa del Mediterráneo, en donde imágenes de miles de personas bailando este fin de semana en una presentación de música al aire libre provocaron preocupación a nivel nacional.

En otras partes de Europa, donde la curva del virus se ha aplanado en gran medida, la mayoría de los gobiernos hicieron que las mascarillas fueran obligatorias en cuanto comenzaron a reabrir sus economías, exigiendo su uso en tiendas y otros espacios públicos al interior y en el transporte público. Algunos países han impuesto requisitos de mascarillas al surgir nuevos brotes en días o semanas recientes.