Premier francés visita Guayana Francesa y promete ayuda

El primer ministro francés Jean Castex viajó el domingo a Guayana Francesa y prometió no ignorar su sufrimiento a causa del coronavirus, justo cuando están incrementándose los casos y las muertes...

El primer ministro francés Jean Castex viajó el domingo a Guayana Francesa y prometió no ignorar su sufrimiento a causa del coronavirus, justo cuando están incrementándose los casos y las muertes por COVID-19 en ese departamento de Francia en Sudamérica.

Guayana Francesa, limítrofe con Brasil, ahora representa alrededor de una cuarta parte de los casos nuevos que se reportan a diario en toda Francia, aunque tiene menos del 0,5% de la población francesa. Más de un tercio de las pruebas en Guayana Francesa han arrojado resultados positivos en las últimas semanas, de acuerdo con las estadísticas de la agencia de salud pública.

En un inusual viaje largo justo una semana después de que se unió al gobierno francés, el primer ministro Jean Castex y otros funcionarios de alto rango visitaron un hospital de campo instalado para atender a pacientes de coronavirus, un centro de distribución de alimentos y un centro de crisis por el virus.

Nuestra presencia es una prueba del respaldo de todo el gobierno: en esta penosa experiencia, no dejaremos a nadie de lado, tuiteó Castex desde el viaje.

El gobierno ha enviado médicos y el Ejército ha trasladado a pacientes a la isla francesa de Martinica, en el Caribe, para aliviar los abrumados hospitales de Guayana Francesa.

Sin embargo, Castex no anunció públicamente alguna ayuda específica nueva durante el viaje de un día, y no se reunió directamente con la población de este departamento francés, la cual se encuentra confinada por el virus. En lugar de ello dialogó con personal médico, trabajadores de ayuda humanitaria y funcionarios locales.

El virus ha hecho aflorar las desigualdades que han azotado desde hace tiempo territorios como Guayana Francesa, una excolonia que ahora forma parte integral de Francia y su moneda es el euro. Aproximadamente el 60% de su población vive por debajo del nivel de pobreza francés, y funcionarios y activistas locales se quejan de que hay amplias franjas del territorio que no cuentan con atención médica y escasean los profesionales médicos.