F1: Hamilton alza puño en el podio en contra del racismo

De pie en el podio para celebrar su primer triunfo de la temporada el domingo, el actual campeón, Lewis Hamilton, alzó su puño derecho y exhortó a los demás pilotos de la Fórmula Uno a no desace...

De pie en el podio para celebrar su primer triunfo de la temporada el domingo, el actual campeón, Lewis Hamilton, alzó su puño derecho y exhortó a los demás pilotos de la Fórmula Uno a no desacelerar su lucha contra el racismo.

Han pasado 52 años desde que los velocistas estadounidenses Tommie Smith y John Carlos ofrecieron ese desafiante gesto a los televidentes de todo el mundo estando de pie en el podio durante una ceremonia de premiación de los Juegos Olímpicos de 1968 en Ciudad de México.

El domingo, Hamilton y los otros 19 pilotos de la F1 vistieron camisetas negras con la frase Fin al racismo, tal como lo hicieron el pasado fin de semana en el Gran Premio de Austria que dio inicio a la temporada.

La mayoría nuevamente colocó una rodilla en la parrilla el domingo antes del inicio del Gran Premio de Estiria, en el mismo circuito de Austria.

Otros de nuevo no lo hicieron e incluso cuestionaron durante las entrevistas previas a la carrera si debería seguirse haciendo.

Algunas personas se preguntaban ˜¿Por cuánto tiempo tenemos que seguir haciendo esto?™ Hay quienes piensan que una sola vez fue suficiente la semana pasada, y yo tuve que señalarles que es muy probable que el racismo permanezca aquí más tiempo que nosotros, recalcó el británico de Mercedes después de apuntarse su 85ta victoria de la F1. Las personas de raza negra que son víctimas del racismo no tienen tiempo de (solo) ˜tomarse un momento™ para protestar y dejarlo ahí. Debemos seguir presionando a favor de la equidad y crear consciencia al respecto.

Smith y Carlos representaban a un país dividido una vez que los asesinatos de Martin Luther King Jr. y Bobby Kennedy hicieron de 1968 uno de los años más turbulentos en la historia de Estados Unidos. Portando guantes negros, los velocistas alzaron sus puños en solidaridad mientras era entonado el himno nacional estadounidense.