Rusia es escéptica sobre perspectivas de acuerdo nuclear

El canciller ruso Serguei Lavrov dijo el viernes que no es demasiado optimista acerca de las perspectivas de extender el último acuerdo vigente sobre armas nucleares con Estados Unidos porque Washing...

El canciller ruso Serguei Lavrov dijo el viernes que no es demasiado optimista acerca de las perspectivas de extender el último acuerdo vigente sobre armas nucleares con Estados Unidos porque Washington se empecina en incluir a China como firmante.

Lavrov advirtió que Rusia quiere conservar el tratado Nuevo START tanto como Estados Unidos, pero que protegerá su seguridad independientemente de lo que suceda con el pacto.

Necesitamos la extensión en la misma medida que los estadounidenses, dijo Lavrov en una conferencia telefónica con expertos en política exterior. Si se niegan categóricamente, no trataremos de convencerlos.

El tratado Nuevo START fue firmado en 2010 por los entonces presidentes Barack Obama y Dmitry Medvedev. Limita a cada país a un máximo de 1.550 ojivas nucleares y 700 misiles y bombarderos, e incluye inspecciones para verificar el cumplimiento.

Desde que Washington y Moscú se retiraron del Tratado de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio el año pasado, el Nuevo START es el único acuerdo sobre control de armas nucleares vigente entre los dos países. Caducará en febrero de 2021 a menos que los dos países acuerden extenderlo por cinco años.

Rusia ha propuesto extenderlo sin condiciones, mientras que el gobierno de Donald Trump impulsa un nuevo acuerdo que incluiría a China. Moscú ha dicho que la propuesta no es factible puesto que Beijing rechaza cualquier tratado que reduzca su arsenal nuclear, muy inferior al de los otros dos países.

En Beijing, el vocero de la cancillería Zhao Lijian dijo a la prensa que Estados Unidos no es serio ni sincero al proponer que China se sume a las negociaciones y que en cambio debería responder a la exhortación de Rusia de extender el tratado vigente Nuevo START, que limita el número de ojivas nucleares.

Lavrov descartó las sugerencias de que Rusia ayude a convencer a Beijing, diciendo que Rusia respeta la posición de China y sería antidiplomático presionarlo sobre el asunto. Reiteró que Rusia aceptaría de buen grado que potencias nucleares como Gran Bretaña, Francia y China se sumen a la reducción de armas atómicas, pero que la decisión debe ser de ellos.

Observó que los negociadores estadounidenses y rusos se reunieron el mes pasado en Viena y están preparados para reanudar las discusiones sobre control de armamentos, pero que la insistencia de Washington en incorporar a China deja poca cabida a las esperanzas de éxito.

Lavrov destacó que Rusia está preparada para la caducidad del tratado en febrero y añadió: confiamos en que podemos garantizar nuestra seguridad en el largo plazo, incluso en ausencia de este tratado.