Zoológico de Quito genera interés tras cuarentena

Los hermanos José Daniel, de cuatro años, y Sofía Pozo, de dos años, estaban maravillados. Miraban los tigres y no se atrevían a moverse de su sitio. Era su primera salida después de casi cuatro...

Los hermanos José Daniel, de cuatro años, y Sofía Pozo, de dos años, estaban maravillados. Miraban los tigres y no se atrevían a moverse de su sitio. Era su primera salida después de casi cuatro meses de cuarentena y fueron al zoológico de Quito en un día de intensas emociones.

El padre de los menores, José Luis Pozo, un administrador de empresas, dijo a The Associated Press, que era la primera salida de la ciudad. Quería sacar a mis hijos a dar una vuelta después de tanto encierro por la pandemia.

Aquí se respeta el distanciamiento, hay marcas en el piso, hay gel antibacterial, jabón líquido y agua para lavarse las manos. Todo está muy bien, añadió.

Las instalaciones de este lugar en una zona rural, 28 kilómetros al norte de la capital, se abrieron nuevamente al público el 2 de julio. Desde entonces han llegado cerca de 200 visitantes diarios y el fin de semana cerca de 500, lejos de los promedios antes de la cuarentena, cuando en días laborables llegaban unos 700 visitantes y el fin de semana unos 2.000.

El zoológico de Quito alberga más de 600 animales de 94 especies y desde el inicio de la cuarentena en marzo no pudo recibir ningún visitante. Incluso fue muy complicada la llegada de veterinarios, comida e insumos para atender a los animales en exhibición y a los que estaban en el centro de rescate, muchos de ellos heridos.

El director de este lugar, Martín Bustamante, dijo a la AP que en los días de cuarentena tuvimos que hacer literalmente magia para dar de comer a los animales, pero la solidaridad de los quiteños fue increíble. Había gente que nos regalaba desde un dólar a varios cientos, o cosas como frutas, verduras y carne.

Destacó que uno de los animales más raros que posee este centro es el olinguito, una especie de mapache. De hecho, somos el único zoológico del mundo que tiene no uno, sino dos de estos animales, que llegaron a nuestras instalaciones como parte del programa de rescate de especies traficadas o maltratadas.

Los visitantes más asiduos de las instalaciones eran los estudiantes de escuelas públicas y privadas, además de grupos familiares, pero desde el 16 de marzo hasta el 1 de julio no pudieron regresar al zoológico debido a la pandemia de coronavirus.

Erica Encalada habita en la población de Guayllabamba, la más cercana al zoológico, y aseguró a la AP que sus parientes que viven en Quito llamaron a preguntar si estaban abiertas esas instalaciones. Enseguida vinieron para visitar a los animales. Estamos muy contentos de encontrarnos junto a mi familia".

La pandemia de coronavirus paralizó el 70% de las actividades productivas de este país y ha dejado un saldo de 63.245 contagiados y 4.873 fallecidos, aunque hay otras 3.247 personas que se presume murieron por la misma causa, pero no se les hizo las pruebas a tiempo.