AP Explica: Bolsonaro minimizó el riesgo del virus

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, flirteó durante meses con el nuevo coronavirus, ignorando el distanciamiento social en actos públicos y fomentando las aglomeraciones en sus salidas de la re...

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, flirteó durante meses con el nuevo coronavirus, ignorando el distanciamiento social en actos públicos y fomentando las aglomeraciones en sus salidas de la residencia presidencial, a menudo sin mascarilla.

En ocasiones restó importancia al riesgo supuesto por el COVID-19, la enfermedad que puede provocar el virus, y en otras se mostró fatalista diciendo que costaría vidas de forma inevitable. Ha dicho que las medidas duras para contener la expansión del virus, como las cuarentenas, son una amenaza para la economía de Brasil.

El martes anunció que había dado positivo en el virus, sumándose a los más de 1,6 millones de brasileños con infecciones confirmadas. Es la segunda cifra más alta del mundo, aunque los expertos creen que el número de casos es mayor al registrado debido a la falta de pruebas diagnósticas. A continuación, un vistazo a las declaraciones de Bolsonaro conforme crecía la cifra de enfermos.

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¿Cí“MO HA MINIMIZADO LA AMENAZA DEL CORONAVIRUS?

Bolsonaro ha afirmado que la alarma sobre la expansión del virus es desproporcionada.

En mi opinión, el asunto del coronavirus es más una fantasía. No es todo lo que dicen los medios tradicionales dicen y publicitan en todo el mundo, dijo durante un acto con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, organizado en Florida el 10 de marzo, cuando Brasil apenas había confirmado un puñado de casos.

Pero varios miembros de su delegación resultaron estar contagiados. Aun así, Bolsonaro insistió en una entrevista el 15 de marzo que la preocupación por el COVID-19 era histeria.

En el pasado hubo otros virus que eran más peligrosos y no tuvimos esta crisis, dijo.

En un mensaje a la nación televisado el 24 de marzo, Bolsonaro se mantuvo desafiante y restó importancia al virus, en ocasiones con una sonrisa burlona.

En mi caso particular, por mi pasado como deportista, en el caso de que estuviera contaminado por el virus no tendría que preocuparme. No sentiría nada o, como mucho, sería similar a una gripecita o un resfriadito, dijo.

Cuando se le preguntó dos días después si la situación de Brasil podría volverse tan angustiosa como en Estados Unidos, Bolsonaro se burló.

Hay que estudiar a los brasileños. No cogen nada. Ves a un tipo saltando a la alcantarilla, buceando. Y no le pasa nada, dijo el presidente.

Más de tres meses después, sigue minimizando los riesgos.

Tengamos cuidado, especialmente los mayores, los que tienen comorbilidades. Los más jóvenes, tengan cuidado también, dijo Bolsonaro el martes. Pero si se contagian, mantengan la calma. La posibilidad de que algo más serio para ustedes es casi cero.

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¿QUÉ DIJO SOBRE LA INEVITABILIDAD DEL SUFRIMIENTO?

A principios de abril, cuando casi 400 personas habían muerto de la enfermedad en Brasil, Bolsonaro empezó a decir que el coronavirus sólo podría derrotarse cuando la población alcanzara inmunidad de rebaño.

El virus es como una tormenta: el 70% de ustedes se mojarán. Nadie discute eso, dijo Bolsonaro a sus seguidores en Brasilia. Y todo el país estará libre de la pandemia después de que el 70% se infecte y tenga los anticuerpos. Punto.

Los comentarios de Bolsonaro empezaron a ser más sombríos. Cuando el 20 de abril se le preguntó sobre el creciente número de muertes, respondió: Yo no soy el enterrador, ¿de acuerdo?.

Ocho días después, cuando la cifra de muertos por COVID-19 superó las 5.000 personas, Bolsonaro se mostró impotente: ¿Y qué? Lo siento. ¿Qué quieren que haga?, dijo a la prensa. Yo no hago milagros.

¿Lamento las muertes? Sí, las lamento. Pero es la realidad. Todos aquí morirán (algún día). No quedará nadie. Y si mueres en medio de un campo, un buitre te comerá, dijo el 22 de mayo, al día siguiente de que Brasil superase los 20.000 fallecidos. Desde entonces la cifra ha superado los 65.000, el segundo total más alto del mundo.

Afronten el virus como una realidad: el 70% de la gente se contagiará. ¿Por qué aterrorizarse? Todo el mundo va a morir, añadió el mandatario.

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¿QUÉ DICE SOBRE LA AMENAZA PARA LA ECONOMíA?

La preocupación sobre la economía ha sido una pieza fija de las declaraciones de Bolsonaro desde finales de marzo. Ha reiterado que las medidas estrictas de distanciamiento social, que sacrifican empleos e ingresos, terminarán siendo más dañinas que el propio virus, y ha criticado a gobernadores y alcaldes que impusieron restricciones.

La vida es más importante que la economía, pero no podemos exagerar, dijo el 22 de marzo sobre la imposición del distanciamiento social por parte de administraciones locales. Con el desempleo allí, la catástrofe será peor. Pronto la gente sabrá que ha sido engañada por estos gobernadores y por una gran parte de los medios en este asunto del coronavirus.

El 14 de mayo advirtió que más gente morirá -muchos, muchos más- si se sigue destruyendo la economía.

Incluso cuando anunció que había dado positivo en el coronavirus, Bolsonaro defendió su postura de que Brasil debe volver a la actividad normal.

No puedes limitarte a hablar de las consecuencias del virus de las que hay que preocuparse. La vida continúa. Brasil tiene que producir. Tienes que poner la economía en marcha, dijo.