Cuerpos esperan días para ser enterrados en Bolivia

las escenas de los cuerpos esperando sepultura, incluso algunos forrados de plástico negro colocados fuera de las casas, se asemejan a las que se vivieron en abril en la ciudad ecuatoriana de Guayaqu...

las escenas de los cuerpos esperando sepultura, incluso algunos forrados de plástico negro colocados fuera de las casas, se asemejan a las que se vivieron en abril en la ciudad ecuatoriana de Guayaquil, fuertemente impactada por el COVID-19.

Aunque Cochabamba no es la región con más contagios de Bolivia, se están dando numerosos casos de personas que mueren en sus casas sin haber sido diagnosticadas. Entonces ocurre que los servicios de salud tardan en tomar las pruebas, en dar a conocer los resultados y en emitir un certificado de defunción, puesto que si el muerto da positivo al virus se deben cumplir con los protocolos de bioseguridad para el entierro.

Los familiares se topan con el otro problema, los servicios funerarios están copados y el cementerio más importante de la región está al límite.

La tarde del domingo, en tanto, se informó que la ministra de Salud Eidy Roca contrajo el coronavirus y fue aislada en condición estable. Por otro lado, su colega de la Presidencia, Yerko Núñez, continúa hospitalizado por complicaciones de la enfermedad. El el ministro de Minería Fernando Oropeza recibió el sábado el diagnóstico de COVID-19.

Roca dio un informe pregrabado en cual se mostró sin síntomas, aunque aseguró que hará una corta pausa en sus funciones. También habló que el país entra en una nueva normalidad con el virus, por lo que pidió que se respeten las medias de protección para evitar los contagios.

Ya son tres los ministros del gabinete que padecen infecciones confirmadas del virus, y otros se aislaron por tener familiares con la enfermedad.

Las escenas comenzaron en mayo, cuando se registraron casos aislados de cuerpos que fueron puestos afuera de los hospitales y en las calles. En junio, con la reapertura de las actividades económicas, los casos de familiares con muertos en sus residencias se incrementaron.

El sábado, una familia con el respaldo de vecinos protestó colocando el ataúd con una persona que murió con síntomas del virus en plena calle tras casi una semana de mantenerlo en casa. Horas después los servicios funerarios lo recogieron para enterrarlo.

Entre 20 y 30 cadáveres permanecen en sus domicilios, cada día se siguen incrementado, dijo Juan Carlos Orellana, presidente de la Asociación de Funerarias de Cochabamba.

Dijo que hay familias que se ven obligadas a trasladar los cuerpos de las clínicas a sus casas ya que los hospitales privados no tienen depósitos y dan entre seis y 12 horas para retirarlos.

Los expertos dicen que se está dando el caso de personas que tienen miedo de ir al médico y prefieren automedicarse.

Mientras tanto en el cementerio, el único horno de cremación con capacidad de cuatro a cinco cuerpos está sobrecargado por lo que el gobierno interino de Jeanine íñez pidió a la población que se opte por un entierro.

Los casos de coronavirus continúan en ascenso en el país andino. El Ministerio de Salud dijo en su más reciente informe que en un día se registraron 1.253 casos para un acumulado 38.071 y 1.378 fallecidos.

La región más castigada es Santa Cruz, al este de La Paz, la cual anunció que este lunes retornará sus actividades tras cuatro meses de cuarentena. Y Cochabamba anunció que estará en un aislamiento con la visita de brigadas médicas casa por casa para la detección temprana de la enfermedad.