Ciudad belga retira busto de rey que colonizó Congo

Las autoridades de la ciudad belga de Gante retiraron el martes un busto del rey Leopoldo II de su pedestal en un parque público, el mismo día en que Bélgica marcó el 60 aniversario del fin de su ...

Las autoridades de la ciudad belga de Gante retiraron el martes un busto del rey Leopoldo II de su pedestal en un parque público, el mismo día en que Bélgica marcó el 60 aniversario del fin de su gobierno colonial en Congo. Leopoldo II, que gobernó Bélgica durante 1865-1909, saqueó el país africano como si fuera su feudo personal, esclavizando a muchos de sus habitantes para extraer recursos para su beneficio propio.

La retirada de la estatua del monarca se realizó horas después de que el rey Felipe de Bélgica, en una medida sin precedentes, expresara sus remordimientos más profundos por la violencia que el poder colonial de su país infligió alguna vez en Congo y su pueblo a fines del siglo XIX.

Los primeros años después de que Leopoldo II reclamara el país africano fueron especialmente infames por los asesinatos, trabajos forzados y otras formas de brutalidad que algunos expertos calculan que dejaron hasta 10 millones de muertos.

Después de que su reclamada propiedad del Congo terminara en 1908, Leopoldo II entregó el país centroafricano al estado belga, que siguió gobernando la colonia 75 veces el tamaño del país europeo hasta que se independizó en 1960.

Bélgica ha luchado desde hace mucho tiempo para aceptar su pasado colonial, centrándose en cambio en los llamados aspectos positivos de la colonización. Sin embargo, las protestas internacionales contra el racismo que siguieron a la muerte de George Floyd el 25 de mayo en Estados Unidos renovaron la presión de los activistas que luchaban por el retiro de los monumentos a Leopoldo II.

La estatua del rey en Gante había sido objeto de varios actos de vandalismo con anterioridad, pero se repitieron de nuevo después de que Floyd, un hombre negro, muriera después de que un policía blanco lo sujetara en el piso colocando su rodilla sobre el cuello.

Tras una ceremonia breve, el busto del monarca fue atado a una grúa con una correa y sacado del pequeño parque donde se encontraba, entre aplausos de los presentes.

Horas antes, en una carta al presidente de la nación africana, Felix Tshisekedi, Felipe de Bélgica no llegó a expresar una disculpa formal, pero expresó su pesar por los actos de violencia y crueldad y el sufrimiento y humillación causados en el entonces Congo belga, ahora República Democrática del Congo.

Nuestra historia está hecha de logros comunes, pero también ha conocido episodios dolorosos. En la época del estado independiente del Congo se cometieron actos de violencia y crueldad que siguen pesando en nuestra memoria colectiva, escribió Felipe.

El periodo colonial que siguió también ha causado sufrimiento y humillación, reconoció el actual monarca belga.

Quiero expresar mi más profundo pesar por estas heridas del pasado, cuyo dolor hoy se revive con la discriminación que está demasiado presente en nuestras sociedades, escribió el rey, insistiendo en que está decido a seguir combatiendo todas las formas de racismo.