Se anticipa el invierno en Colorado

Una poderosa tormenta invernal desencadenó su furia el martes sobre partes de Colorado con una intensa nevada, y llevó la amenaza de tornados a millones de personas en Texas.Buena parte de la...

Una poderosa tormenta invernal desencadenó su furia el martes sobre partes de Colorado con una intensa nevada, y llevó la amenaza de tornados a millones de personas en Texas.

Buena parte de la carretera principal de Colorado que discurre de este a oeste fue cerrada debido al mal tiempo en las planicies orientales del estado. Un tramo de 255 kilómetros (160 millas) de la carretera interestatal 70 se cerró desde los suburbios de Denver hasta cerca de la frontera con Kansas.

Mientras sobre Denver solo cayó una nevisca, la nieve fue más pesada al este y sur de la ciudad. La carretera interestatal 25 al sur de Denver fue cerrada durante la hora de mayor tránsito matutino cuando decenas de vehículos se quedaron varados. Horas más tarde fue reabierta.

Por lo menos cinco tornados se abatieron el lunes sobre la saliente de Texas, incluso uno que afectó una oficina distrital de Halliburton cerca de Pampa.

El Servicio Meteorológico Nacional emitió una advertencia de tornados hasta el martes por la noche para varias áreas, incluso la mayor ciudad del estado, Houston. Los meteorólogos dijeron que un tornado menor se produjo antes del amanecer del martes en el norte de Texas, en el área de Keller. Varios hogares sufrieron daños pero no hubo heridos.

La Administración Federal de Aviación disminuyó el tráfico aéreo en el aeropuerto internacional de Denver en anticipo a la tormenta, pero algunos de los más de cien vuelos que fueron cancelados debido al mal tiempo se repusieron el martes por la mañana.

La tormenta arrojó entre 15 y 30 centímetros (6 y 12 pulgadas) de nieve en el puñado de centros de esquí que han abierto hasta ahora, antes de seguir paso a Denver y las planicies orientales de Colorado, donde regía una advertencia de nevisca hasta las 2 de la tarde.

La tormenta que se originó en el Golfo de Alaska podría ser consecuencia de El Niño, el fenómeno de calentamiento oceánico que se pronostica desencadenará intensas lluvias en el oeste en los próximos meses, dijo Kathy Hoxsie, del Servicio Meteorológico Nacional.

"Es el comienzo de la temporada invernal", afirmó. "Queremos tormentas. Queremos lluvia. Hemos estado proyectando que vamos a tener un invierno húmedo y esta es una muestra de que así será".