Muestra a los nuevos hippies intoxicados de espiritualidad

  • El veterano fotógrafo Steve Schapiro, que ya retrató a los 'hijos de las flores' originales, se sumerge en los festivales de los 'bliss ninnies', los neohippies de hoy.
  • El movimiento está basado es una sola droga: la espiritualidad.
  • Creen que, 'en oposición a la política', es el 'único medio para mejorar el mundo".
<p>Una de las fotos de Steve Schapiro en una comunidad del movimiento ´bliss´</p>
Una de las fotos de Steve Schapiro en una comunidad del movimiento ´bliss´
© Steve Schapiro from the book 'Bliss: Transformational Festivals & the Neo Hippie'

El fotógrafo Steve Schapiro (Nueva York-EE UU, 1934) es un perro viejo que ha visto de todo. Su fama bien ganada como retratista intuitivo y de mirada afinada está sustentada en los reportajes que compuso durante los rodajes de películas inolvidablesson de primer orden, sobre todo, los de Taxi Driver y El Padrino, que están entre los mejores del género de la foto fija y de ambiente de filmación—.

El reportero, que ha publicado en todas las grandes revistas de la segunda mitad del siglo XX, también se bregó en trabajos de fotoperiodismo de campo sobre derechos civiles, protestas estudiantiles o la pobreza de las reservas indias, retrató a figuras históricas como Martin Luther King, Muhammad Ali, Ray Charles, Truman Capote, la Velvet Undergroud, e hizo fotos también de los años hippies y sus protagonistas. Le tocó por edad y simpatía ser cronista del flower power.

Felicidad pura, gozo

El veterano profesional no sospechaba que a estas alturas le tocase descubrir que un neohippismo está asentándose en los EE UU. Llegó al ambiente de los bliss ninnies, como se les llama en la jerga de las calles —la expresión, que puede tener un deje despectivo, viene a nombrar a todo aquel que está totalmente entregado a la búsqueda espiritual (bliss significa felicidad pura, gozo)—, de la mano de su hijo, Theophilus Donoghue, que lleva desde los 23 años rondando por los ambientes bliss e introdujo a su padre en la senda.

Schapiro fue con su hijo a los festivales más concurridos de los neohippies Juntos fueron, durante dos veranos consecutivos, a algunos de los festivales más concurridos por las nuevas tribus, Burning Man, Electric Forest y Mount Shasta —este dedicado solo a la práctica de yoga—, y a comunidades de los Rainbow Gatherings. El resultado es el reportaje Bliss: Transformational Festivals & the Neo Hippie (Felicidad: festivales de transformación y lo neohippie), publicado ahora en libro por la editorial powerHouse [256 páginas y un PVP de 60 dólares].

'Almas afines'

Con la naturalidad de su estilo frontal característico, Schapiro captura a las multitudes de "almas afines" que acuden a los encuentros buscando inspiración "en el espectro multicolor de la espiritualidad humana". Con la meditación y el baile como formas de trascender y sin ayuda de sustancias lisérgicas, los bliss ninnies son una forma de renacimiento del hippismo de los años sesenta pero sin intoxicaciones por medio, anotan los editores.

Los 'hippies' dejaron las ciudades por las 'ecoaldeas'  En la introducción del libro Donoghue escribe: "El movimiento (de los hippies) nunca se terminó del todo. Simplemente dejó las ciudades para vivir en  ecoaldeas de las que hay centenares a lo largo de los Estados Unidos (...) La generación hippie actual todavía tiene una fuerte conciencia política y el mismo espíritu activista, pero, como muestran estas fotos, se ocupan sobre todo de la espiritualidad, en oposición a la política, como un medio para mejorar el mundo".

El pasado y el futuro 'se disuelven'

Las fotos de Schapiro, que también ha incluido en el libro una selección de imágenes de los años sesenta, están acompañadas por textos personales de bliss ninnies.  "Es una manera sencilla y hermosa para ser feliz", anota, por ejemplo, Andreanna Tera Naratatma. "Vivir para el amor es lo que nos inspira. No hay pensamiento, análisis, planificación, las ideas prefabricadas de pasado y futuro se disuelven y sólo hay la lucidez luminosa del ahora. Es entonces cuando el espíritu y la materia se encuentran".