Nuevo acuerdo con MLS deja sensación agridulce a jugadores

a fin de disputar un torneo que marcaría la reanudación de la actividad. La pandemia interrumpió la temporada cuando se habían disputado apenas dos fechas.

a fin de disputar un torneo que marcaría la reanudación de la actividad. La pandemia interrumpió la temporada cuando se habían disputado apenas dos fechas.

Y hay que añadir a la ecuación el miedo al coronavirus y las medidas que la liga tendrá que adoptar para proteger a los futbolistas durante el certamen en los terrenos de Disney.

Nick Hagglund, representante de los jugadores del FC Cincinnati, dijo a la prensa que la advertencia de paro no causó pánico pero fue tomada en serio por la gran mayoría de los jugadores.

La amenaza de un paro da miedo, seguro, indicó Hagglund. A fin de cuentas, creo que hicieron que los jugadores se resistieran incluso más a esto.

El comisionado de la MLS Don Garber reconoció que fue él quien amagó con el paro, esperando que pudiera conducir a los jugadores hacia un acuerdo. Comentó que la liga se encamina a perder 1.000 millones de dólares por el coronavirus.

No es algo que yo haya hecho sin mucha reflexión, preocupación y entendimiento por el impacto que esto tendría en nuestros jugadores y en la negociación, dijo Garber. Pero fue algo que, como líder de esta liga, consideré necesario para volver al punto... en que habíamos alcanzado un acuerdo.

El sindicato había votado el domingo a favor de los términos de un contrato, pero la liga sorprendió a muchos al modificar su postura. Los puntos de mayor controversia incluyeron los recortes salariales, una reducción en la compartición de los ingresos a partir de 2023 y una provisión que permite a cualquiera de las partes rescindir el convenio por circunstancias imprevistas, incluida una pandemia.

Los jugadores de la MLS tenían un salario promedio de 163.750 dólares en 2019, de acuerdo con el último sondeo realizado por el sindicato.

Daniel Lovitz, representante de los jugadores de Nashville, consideró estremecedor escuchar que la liga amenazaba con un paro. Lo comparó con haber puesto una cuenta regresiva de 24 horas para aceptar la oferta de la liga.

Evidentemente, fuimos capaces de evitar esto. Sin embargo, fue duro mirar esta realidad a los ojos, indicó.

Todo el proceso para suscribir el nuevo contrato colectivo y para disputar el torneo pareció sin embargo fortalecer a los jugadores, generando una mayor unión y conocimiento sobre estos temas, consideró Shipp.

Con todo, opinó que lo mejor será que las partes no necesiten renegociar el contrato por algún tiempo. El nuevo convenio sigue vigente hasta 2025 e incluye recortes salariales generalizados de 7,5% para esta temporada, a fin de compensar las pérdidas causadas por la pandemia a la liga.

Si hay que rescatar algo positivo es que los jugadores se tomaron realmente el tiempo para entender los asuntos y todas las complicaciones de los temas. Y eso nos servirá en adelante, cuando comencemos a definir cuáles serán los asuntos siguientes en as próximas negociaciones, dijo Shipp. Pero sí pienso que la liga deberá encontrar formas de recuperar la confianza de los jugadores, seguro.

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Los periodistas de la AP, Charles Odum en Atlanta, Teresa Walker en Nashville y Anne M. Peterson en Portland, Oregon, contribuyeron con este despacho.