Autoridades de bienestar infantil de Utah revisan una orden de quitar un bebé a pareja lesbiana

  • La orden generó preocupaciones en la División de Servicios para Niños y Familias.
  • Ordenó entregar al menor a una pareja heterosexual.
  • Al menos una docena de padres adoptivos son parejas del mismo sexo en el estado.

Las autoridades estatales de bienestar infantil de Utah revisaban el miércoles el fallo de un juez de un tribunal juvenil que ordenó retirar un bebé a madres adoptivas lesbianas y cederlo a una pareja heterosexual en pro del bienestar del pequeño.

La orden del juez Scott Johansen el martes en la ciudad de Price, en el centro de Utah, generó preocupaciones en la División de Servicios para Niños y Familias del estado, dijo la vocera de la agencia Ashley Sumner.

La agencia no sabe de ninguna queja sobre el desempeño de las mujeres en la crianza de la bebé Los abogados de la agencia planean revisar la decisión y determinar qué opciones tienen para poder cuestionar la orden.

El fallo fue emitido durante una audiencia rutinaria para April Hoagland y Beckie Peirce. La pareja forma parte de un grupo al que se le autorizó adoptar niños después del fallo de la Corte Suprema que legalizó el matrimonio homosexual a nivel nacional, dijo Sumner.

Las autoridades estatales no mantienen una cifra exacta, pero hay una docena o más de padres adoptivos que son parejas casadas del mismo sexo.

Los intentos por tomar contacto con las dos mujeres el miércoles fueron infructuosos, pero la pareja dijo a la televisora KUTV  que les dolía el fallo que dispone despojarlas en una semana de la bebé que han criado durante tres meses.

Agregaron que el juez Johansen citó investigaciones de que los niños se crían mejor con parejas heterosexuales. Hoagland cree que en realidad el juez impuso sus creencias religiosas.

"Estamos destrozadas", dijo a la emisora de televisión de Salt Lake City. "Me duele realmente porque no he hecho nada malo".

Las reglas judiciales le impiden al juez Johansen hablar sobre los casos pendientes, explicó Nancy Volmer, vocera judicial de Utah.

Sumner dijo que no puede dar detalles del caso, pero confirmó que la versión de la pareja sobre el fallo judicial es certera: la decisión del magistrado se basó en que se trataba de una pareja lesbiana. La agencia no sabe de ninguna queja sobre el desempeño de las mujeres en la crianza de la bebé.

El fallo suscitó una acalorada respuesta de la Campaña por los Derechos Humanos. El grupo defensor de los derechos de los homosexuales calificó la orden de asombrosa, indignante e injusta.