"El Presidente", una sátira sobre escándalo de FIFA

más fracaso tiene en su nivel personal.

más fracaso tiene en su nivel personal.

El exdirigente no participó del proyecto fílmico.

Desde mayo de 2015, cuando fueron arrestados los primeros dirigentes en la víspera del congreso de la FIFA en Zúrich, 26 personas se declararon culpables de complot para actos ilícitos, fraude por medios electrónicos y lavado de dinero.

Entre ellos estaban varios jerarcas del fútbol, incluido el exsecretario general de la CONCACAF, Chuck Blazer, y los extitulares de CONMEBOL, los paraguayos Nicolás Leoz y José íngel Napout. Los dos primeros fallecieron ya.

El entonces presidente de FIFA Joseph Blatter fue suspendido ocho años para toda actividad relacionada con el fútbol.

Otros ex altos dirigentes del fútbol sudamericano implicados en el escándalo fueron el uruguayo Eugenio Figueredo (expresidente de la CONMEBOL y de la Asociación Uruguaya); Luis Bedoya (Federación Colombiana); Rafael Esquivel (Federación Venezolana); Luis Chiriboga (Federación Ecuatoriana) y José María Marín (Confederación Brasileña).

La mayoría de ellos aparecen en El Presidente caracterizados como corruptos, ambiciosos y mujeriegos gracias a los cuantiosos beneficios que genera el fútbol.

El personaje de Grondona (interpretado por el actor argentino Luis Margani), desde el más allá, oficia de guía del espectador en el detrás de escena de los campos de juego y las estrellas del balompié.

Bó admitió que fue un desafío para los guionistas componer personajes porque la obviedad con la que se manejaba esta gente era tan delirante que tuvimos que trabajar muchísimo para no fuera todo medio real y aburrido, añadió.

La actriz mexicana Karla Souza, como la agente del FBI que recluta a Jadue, y su compatriota Paulina Gaitán, como la influyente esposa del dirigente, completan el trío protagónico.

Mientras el Departamento de Justicia de Estados Unidos avanza en otras ramificaciones del escándalo (empresas de TV y sobornos a dirigentes para la elección de Qatar como sede de mundial 2022), Bó no está del todo convencido que la transparencia ganó la batalla.

Era una gran maquinaria gigante armada de una manera. Sin duda habrán cambiado cosas, (pero) no creo que haya cambiado todo, concluyó.