Wilhelm Kuhnert: El pintor alemán del siglo XIX que perseguía animales salvajes

  • Mientras tanto sus coetáneos dibujaban animales salvajes en zoos.
  • Demostró un conocimiento profundo de las especies.
  • Una exposición en  Berlín despliega una colección de obras de dibujos y pinturas de leones, hienas, babuinos, y musarañas elefante.
<p>´Ruido sospechoso´, óleo del pintor alemán</p>
´Ruido sospechoso´, óleo del pintor alemán
Wilhelm Kuhnert - Privatbesitz. © Foto: Staatliche Museen zu Berlin / Nationalgalerie / Andres Kilger

Cuando sus coetáneos dibujaban animales salvajes en zoos, Wilhelm Kuhnert (1865-1926) iba a buscarlos en el entorno natural. A pesar de la dificultad de las condiciones en las que trabajaba, el pintor alemán solía esperar a avistarlos —aunque fuera en tandas de unos instantes— para garabatear los primeros bocetos que darían paso a dibujos, acuarelas, óleos y grabados que brillan por su viveza y naturalidad.

Aprendió a representar animales en la Real Academia de las Artes de Berlín, donde tuvo como profesor al pintor Paul Meyerheim, que le recomendó dibujarlos "desde dentro hacia afuera", empezando por los huesos, siguiendo con los músculos y añadiendo al final "la textura y la profundidad de la piel y el pelaje". Luego llegaron los viajes: fue uno de los primeros artistas alemanes que recorrieron la India, Egipto y el este y el centro de África para adentrarse en zonas apenas exploradas por los europeos, en selvas húmedas y sabanas.

Con motivo de los 150 años del nacimiento del intrépido autor —injustamente olvidado a pesar de haber sido famoso en vida por presentar el exotismo del paisaje y la fauna africana al asombrado público alemán— la Alte Nationalgalerie de Berlín exhibe hasta el 6 de diciembre una reducida pero poderosa selección de 32 dibujos y tres pinturas del autor en la exposición Der Löwen-Kuhnert (El león Kuhnert).

Observador de primera mano

Se convirtió, a fuerza de observar de primera mano, en uno de los ilustradores de animales más notables del siglo XIX. Su entusiasmo se contagia en obras que no son meramente artísticas, sino que profundizanen la naturaleza de cada especie. Abocetando repetidas veces al mismo ejemplar desde una variedad de perspectivas y en diferentes entornos, demuestra que conoce lo que retrata.

Aunque fue prolífico, muchas de sus obras fueron destruidas o saqueadasLas piezas de la muestra embarcan al espectador en un viaje decimonónico por el desierto egipcio, los pies del Kilimanjaro y la sabana del este de África. Junto a su motivo favorito —el león africano— en el repertorio de Kuhnert hay hienas, leopardos, antílopes acuáticos, musarañas elefante, babuinos... La dificultad para ver sus obras reunidas hace de la muestra una ocasión especial. Aunque fue un autor prolífico, muchas de sus obras se perdieron, fueron destruidas o desaparecieron en los saqueos inmediatos a la II Guerra Mundial.