Venezuela iniciará una flexibilización de la cuarentena

Venezuela iniciará el próximo lunes una flexibilización de la cuarentena, vigente desde hace más de dos meses, que implicará un plan por fases para ir hacia una nueva normalidad relativa, vigilad...

Venezuela iniciará el próximo lunes una flexibilización de la cuarentena, vigente desde hace más de dos meses, que implicará un plan por fases para ir hacia una nueva normalidad relativa, vigilada y protegida.

Ya he analizado todos los elementos necesarios para ajustar la vida económica del país, expresó el presidente Nicolás Maduro la noche del martes.

La flexibilización se da en medio de un repunte de los contagios que saltaron más del doble en la última semana para ubicarse en más de 1.200 y 11 fallecidos.

Desde el 16 de marzo, tres días después de que se reportaran los dos primeros casos de COVID-19, el gobierno impuso una cuarentena que implicó la paralización de la mayoría de las actividades económicas. Sólo siguieron operando la producción y comercialización de alimentos y los servicios públicos. A fines de abril se comenzó a permitir a los niños y mayores de 65 años salir por algunas horas de sus casas.

Los industriales y comerciantes venían solicitando desde hace varias semanas que se les permitiera operar parcialmente para evitar la quiebra de sus empresas debido a que el prolongado confinamiento profundizó la contracción económica, la escasez de bienes y la hiperinflación que sufría el país antes de la llegada de la pandemia.

Human Rights Watch y los Centros de Salud Pública y Derechos Humanos de la Universidad Johns Hopkins advirtieron sobre los riesgos que enfrenta Venezuela ante las precarias condiciones en las que se encuentra su sistema de salud por la escasez de medicamentos e insumos, la interrupción del suministro de servicios básicos como el agua y la emigración de trabajadores sanitarios.

El gran Santiago, que concentra más del 80% de los 82.289 casos y 841 fallecidos en Chile, extenderá su cuarentena total hasta el 4 de junio porque las casi dos semanas de aislamiento obligatorio no han servido para disminuir los contagios, que en la última jornada fueron 4.328.

El ministro de Salud, Jaime Mañalich, dijo que tenemos un nivel importante de preocupación porque, según un estudio de universidades locales, 15% de los contagiados sale a trabajar un par de veces por semana y 36% de las personas con síntomas no mantiene el aislamiento obligatorio.

Los servicios de urgencia de los hospitales del gran Santiago están exigidos al máximo. En uno de ellos, el hospital El Pino, se observó a una decena de ambulancias con sus respectivos pacientes que esperaron más de 12 horas para ser ingresados.

Mañalich dijo que Chile duplicó sus camas críticas a 2.400 en dos meses y espera tener 4.800 a fines de junio.

En Argentina, donde hay 12.736 infectados y 492 muertos, los contagios crecieron en los últimos días en las barriadas marginales de la populosa provincia de Buenos Aires, distrito que junto a la capital son los mayores focos de infección. En tanto, otras provincias han relajado sus medidas de aislamiento.

En la provincia de Buenos Aires, la mayor y más poblada del país, los contagios se triplicaron en una semana en los barrios carenciados. El ministro de Salud provincial, Daniel Gollán, dijo que se está tratando por todos los medios de intervenir precozmente para que los focos no se transformen en incendios.

Como si se tratara de un país distinto, en la provincia de Entre Ríos -limítrofe con Uruguay-, las autoridades anunciaron que los locales de gastronomía y hoteles comenzarán a funcionar luego de más de dos meses de inactividad por el aislamiento obligatorio que rige desde el 20 de marzo a nivel nacional. En esta provincia no se han detectado nuevos enfermos en dos semanas y la cantidad de afectados se mantiene en 29.

La secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti, señaló que el área metropolitana de Buenos Aires, región que integra a la capital y localidades cercanas situadas en la provincia de Buenos Aires, acumuló el martes 93% de los casos detectados.

Esto muestra lo que venimos diciendo: más del 85% de los departamentos del país se encuentran en una situación favorable, en una reapertura programada, con una vigilancia epidemiológica sensible para dar respuesta oportuna y en el AMBA (írea Metropolitana de Buenos Aires) necesitamos intensificar las acciones de detección precoz, de aislamiento, de cuidado a las personas, señaló la funcionaria.

Por otro lado, la capital fue escenario de protestas de médicos que exigieron mejores salarios y más equipos de protección.

Por su parte, el secretario de Salud de Bogotá, Alejandro Gómez, advirtió que podría declararse una alerta ya que la ciudad tiene ocupadas el 42% de las unidades de cuidados intensivos pese a que se espera que en los próximos días lleguen 1.200 respiradores a diferentes hospitales de la capital.

Hasta ahora Colombia ha registrado más de 23.000 contagiados y 776 fallecidos.

A su vez, el presidente Iván Duque anunció un tercer pago solidario por unos 60 dólares para personas de bajos recursos que beneficiaría a unos tres millones de colombianos.

En tanto, conductores y dueños de vehículos del servicio intermunicipal salieron a las calles en diferentes ciudades para reclamarle a Duque que reactive lo antes posible ese servicio que desde hace dos meses está restringido debido a la cuarentena obligatoria.

Esta cuarentena nos ha llevado a una crisis económica terrible, de nosotros dependen casi un millón de familias, dijo a The Associated Press Edgar Gonzales, uno de los gerentes del gremio de transporte.

Duque sostuvo la noche del martes que el transporte aéreo e intermunicipal continuará restringido hasta nueva orden.

En América Latina se han registrado a la fecha más de 806.200 contagios y más de 43.400 muertos. Brasil tiene la mayor cantidad de infecciones y decesos.

A nivel mundial se han infectado más de 5,6 millones de personas y muerto más de 351.100, según el Centro de Ciencias e Ingeniería de Sistemas de la Universidad Johns Hopkins, que basa sus datos en los informes de los gobiernos y las autoridades de salud de cada país.