10 días de luto en España para recordar a muertos por virus

se convirtió en tema de debate político.

se convirtió en tema de debate político.

Los funcionarios de salud corrigieron el lunes la cifra oficial de muertos por la pandemia, con 1.918 muertes oficiales menos, diciendo que algunas muertes sin confirmar se pudieron haber contado erróneamente.

Montero dijo que el 80% de las muertes relacionadas con el virus eran de personas mayores de 70 años, quienes ayudaron a construir nuestro país tal y cómo los reconocemos hoy. En definitiva, a los cimientos de nuestra democracia.

Ellos y ellas ya no nos acompañan físicamente, pero permanecerán para siempre en nuestra memoria, añadió.

Las muertes de COVID-19 se han vuelto un asunto delicado para el gobierno de Sánchez desde que impuso una cuarentena estricta el 14 de marzo para frenar el contagio. En las 10 semanas siguientes, la cifra de muertes se elevó de 120 a 26.800 y los casos confirmados de 4.200 a más de 230.000.

Políticos de todo el espectro, de izquierda a derecha, se han apresurado a sacar provecho.

Banderas nacionales con cintas negras han aparecido en los balcones de edificios de apartamentos y en las manos de manifestantes de la derecha que protestan el manejo de la pandemia por el gobierno.

Las autoridades de Madrid, un baluarte de la oposición de derechas, colocaron enormes crespones negros en algunos de los sitios más característicos de la capital. En homenaje permanente a las víctimas, las autoridades instalaron un pebetero con una llama de gas frente al ayuntamiento. Junto al pebetero colocaron una placa rodeada de coronas florales y con la inscripción Vuestra llama nunca se apagará en nuestro corazón. En homenaje a los fallecidos durante la pandemia del Covid19.

Recientemente se mitigaron las órdenes de permanecer en casa y las prohibiciones de actividades públicas.

El luto debería haber sido hace días, opinó la madrileña Conchita Hernández, de 77 años. Su esposo, Agustín ílvarez, comparó las casi 9.000 muertes relacionadas con el virus con las bajas en tiempos de guerra.

Siempre se van a quedar cortos, si lo hubieran hecho en su momento, lo hubiéramos llevado muy bien porque estábamos en casa. Ahora el luto es menos luto porque ya estamos saliendo por la calle, dijo.