4.300 pacientes de coronavirus derivados a geriátricos de NY

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Más de 4.300 pacientes que se recuperaban del coronavirus fueron enviados a las vulnerables residencias para ancianos de Nueva York por orden del estado, en una medida posteriormente suspendida en medio de críticas de que alimentaba el brote de COVID-19 más grande de la nación, según comprobó la Associated Press.

La AP hizo un recuento de cuántas personas con el virus fueron trasladadas de hospitales a residencias de ancianos en el marco de una directiva del 25 de marzo luego de que el Departamento de Salud del estado de Nueva York se negase a difundir los resultados de su propio estudio hace dos semanas. La dependencia dice que todavía está corroborando la información.

Sea cual sea la cifra final, directores de residencias de ancianos, activistas y familiares de los residentes dicen que el envío de pacientes con coronavirus complicó la situación de las residencias a pesar de que el propio gobernador Andrew Cuomo, el principal promotor de esa política, las describía como el terreno más fértil para la propagación del virus.

Fue la decisión más boba que podían tomar, afirmó Daniel Arbeeny, quien sacó a su padre de 88 años de una residencia de ancianos de Brooklyn en la que fallecieron más de 50 personas. Su padre murió posteriormente en su casa por el coronavirus.

No hay que ser un genio, sostuvo Arbeeny. Se sabía que los más vulnerables -los ancianos y las personas con problemas de salud- se encuentran en las residencias de ancianos y en los centros de rehabilitación.

Al informársele del estudio de la AP, el Departamento de Salud dijo el jueves por la noche que no puede hacer comentarios sobre información que todavía estamos revisando.

Cuomo, un demócrata, dejó sin efecto la directiva el 10 de mayo. La intención había sido aliviar la carga de los hospitales y liberar camas para los pacientes más graves en momentos en que aumentaban los contagios. El gobernador defendió esa política esta semana, en que dijo que no creía que hubiese contribuido a las más de 5.800 muertes que ha habido en residencias de ancianos y otros centros de salud de Nueva York, más que en ningún otro estado. Afirmó asimismo que las residencias deberían haber dicho algo si había un problema.

Debieron haber dicho ˜no puedo recibir personas con el COVID™, manifestó. La directiva que emitió a fines de marzo, no obstante, decía que a ningún residente se le puede negar la readmisión o la admisión solamente porque se confirmó o se sospecha que tiene el COVID-19.

Un mes después, el 29 de abril, el Departamento de Salud aclaró que las residencias no deben admitir nuevos residentes si no pueden satisfacer sus necesidades.

Algunas residencias de ancianos dijeron que cuando se emitió la directiva, se sintieron obligadas a recibir estos pacientes. Y se vieron desbordadas.

Gurwin Jewis, una residencia de 460 camas de Long Island, parecía bien preparada. Pero le cayeron 58 pacientes en poco tiempo y se vio abrumada. Los residentes empezaron a contagiarse y al final hubo 47 muertos que se sospecha fallecieron por el COVID.

La directiva del estado generó grandes riesgos para el personal y para los residentes, afirmó el director ejecutivo de la residencia Stuart Almer.

La orden contribuyó a las 5.000 muertes, acotó Jeffrey N. Nichols, miembro de la junta ejecutiva de la Society for Post-Acute and Long-Term Care Medicine, que siempre se opuso al traslado de esos residentes.

A nivel nacional, unas 35.000 personas fallecieron por brotes de coronavirus en residencias de ancianos y otros centros de salud, aproximadamente una tercera parte de todos los muertos por el virus, según una cuenta que lleva la AP.

Cuomo dice que emitió su directiva acatando los lineamientos del gobierno de Donald Trump.

Hay quienes dicen que Cuomo se demoró demasiado en dejar sin efecto su directiva.

Se infectó mucha gente en las residencias de ancianos que no debió haberse infectado, incluidas personas que estaban allí recuperándose de operaciones, manifestó John Dalli, abogado de Nueva York especializado en residencias de ancianos.

Los pacientes con el COVID-19 no fueron la única fuente posible de infecciones. Algunas residencias dicen que la principal fuente fueron el personal y residentes que no sabían que portaban el virus. Y varias admiten que hubieran recibido pacientes con el COVID incluso si el gobernador no emitía su orden.

Muchas residencias de ancianos sabían que había un vacío, dijo Sarah Colomello, portavoz de la Thompson House de Rhinebeck. Esa instalación tiene 100 camas y aisló un sector para recibir pacientes con el virus que le enviaron hospitales de la zona. Recibió al menos 21 y no registró muertos.

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El investigador de la Associated Press Randy Herschaft colaboró en este despacho.