Jefe ONU renueva petición de tregua para combatir el virus

El secretario general de Naciones Unidas volvió a pedir a todos los bandos en conflicto que respondan a su llamado de un alto el fuego global para atajar la pandemia del coronavirus, añadiendo que m...

El secretario general de Naciones Unidas volvió a pedir a todos los bandos en conflicto que respondan a su llamado de un alto el fuego global para atajar la pandemia del coronavirus, añadiendo que más de 20.000 civiles fallecieron o resultaron heridos en ataques en 10 países el año pasado y millones más se vieron obligados a abandonar sus casas.

La pandemia es la mayor prueba que ha enfrentado el mundo desde la creación de la ONU hace 75 años, afirmó Antonio Guterres en un reporte al Consejo de Seguridad del organismo publicado el jueves. Y ya ha tenido graves repercusiones en los esfuerzos para proteger a la población civil, especialmente en países afectados por conflictos donde sus frágiles sistemas de salud pueden verse desbordados.

Guterres dijo que el respaldo a su pedido de alto el fuego del 23 de marzo a gobiernos, organizaciones regionales, grupos armados, sociedad civil e individuos en todo el mundo había sido alentador. Pero en muchos casos todavía hay que superar los desafíos en la implementación de la tregua, especialmente en zonas donde hay conflictos largos, a menudo con múltiples actores e intereses complejos a nivel local, nacional e internacional, agregó.

A medida que el mundo confronta el monumental desafío de la pandemia del COVID-19, la necesidad de silenciar las armas no podría ser más acuciante", manifestó el dirigente.

El nuevo llamado se centra en la protección de los civiles, destacando que la forma más efectiva de hacerlo es es evitar el brote, la escalada, la continuidad y la recurrencia de los conflictos armados.

Según la ONU, más de 20.000 civiles fueron asesinados el año pasado en conflictos en 10 naciones: Afganistán, República Centroafricana, Irak, Libia, Nigeria, Somalia, Sudan del Sur, Siria, Ucrania y Yemen, señaló Guterres, afirmando que la podría ser mucho mayor porque no incluye las víctimas en Camerún, Chad, Congo, Mali, Myanmar, Níger, en la región sudanesa de Darfur ni en los territorios palestinos.

Afganistán tuvo el mayor número de víctimas civiles en 2019, con 10.392 personas asesinadas o heridas por bombas caseras y otros ataques, afirmó el secretario general añadiendo que las mujeres y niños representan el 42% de las víctimas.

Según Guterres, millones de civiles se vieron obligados a abandonar sus casas en 2019, sumándose a los 70,8 millones que ya estaban desplazadas por los conflictos y la violencia.

La pandemia podría crear incentivos para que algunas partes en conflicto presionen para lograr una ventaja, lo que lleva a un incremento de la violencia, mientras otros podrían ver oportunidades porque la crisis de salud absorbe la atención de los gobiernos y la comunidad internacional", agregó.