Reclaman atención para 18 mujeres artistas de vanguardia de la revista alemana 'La Tormenta'

  • Una amplia exposición en Frankfurt, con 280 obras, compila y revisa por primera vez la obra de las creadoras que se alinearon con el grupo de 'avant garde' de la revista.
  • 'Der Sturm', que se publicó entre 1910 y 1932, sirvió de plataforma al expresionismo, el cubismo, el dadaísmo y el surrealismo hasta la llegada de los nazis.
  • Sonia Delaunay, Alexandra Exter, Natalia Goncharova, Else Lasker-Schüler y Gabriele Münter figuran entre las 'injustificablemente olvidadas' mujeres artistas.
  • 'Mujeres de La Tormenta' [página web de la exposición, en inglés y alemán]. 'Der Sturm' [archivo completo de la revista, en PDF y alta resolución].
<p>Cuadro de la pintora Marcelle Cahn, una de las colaboradoras de ´La Tormenta´</p>
Cuadro de la pintora Marcelle Cahn, una de las colaboradoras de ´La Tormenta´
Musée d'Art Moderne et Contemporain de Strasbourg (MAMCS), © Photo Musées de Strasbourg, A. Plisson

Cuando en historia del arte se menciona la revista Der Sturm (La Tormenta), la publicación alemana que sirvió de refugio, plataforma y dinamo creativo a las vanguardias renovadoras europeas entre 1910 y 1932, el elenco de colaboradores o promotores que sale a colación es masculino: Franz Marc, Wassily Kandinsky, Oskar Kokoschka, August Macke, Paul Klee, Edvard Munch, Georges Braque, Pablo Picasso, Jean Arp, Kurt Schwitters, Blaise Cendrars, Guillaume Apollinaire, Marc Chagall... Como ven, una alineación de empaque mayúsculo.

Pese al carácter radical, regenerador y moderno de la publicación [la colección completa está disponible en línea, con cada página de cada ejemplar digitalizada en PDF y alta resolución, en el archivo que mantiene el Blue Mountain Project de la Universidad de Princeton], el colectivo que participaba en el proyecto —dirigido por Herwarth Walden, un cultivado y valiente mecenas que logró escabullirse de los nazis para escapar a Rusia y morir como preso político en un gulag estalinista— no escapó de la notable indiferencia que despertaban las mujeres en los cenáculos artísticos de principios del siglo XX. Por muy avanzados que fuesen los postulados estéticos, literarios o políticos de las vanguardias, la obra de las mujeres era siempre secundaria.

Toque de atención

La exposición Sturm-Frauen: Künstlerinnen der Avantgarde in Berlin, 1910-1932 (Las mujeres de 'Der Sturm': Mujeres vanguardistas en Berlín, 1910-1932) es un necesario toque de atención histórico contra la discriminación cometida contra 18 de la treintena de mujeres-tormenta que colaboraron habitualmente con la revista. La muestra —de gran amplitud: reúne 280 0bras— es la primera que lleva el tema a un museo, está organizada por el  Schirn Kunsthalle de Frankfurt (Alemania), que la anuncia como el gran evento de la temporada 2015-2016, y permanecerá en cartel hasta el 7 de febrero de 2016.

La revista era portavoz del advenimiento del arte moderno Como portavocía impresa del "advenimiento del arte moderno", Der Sturm se convirtió en una influyente marca editorial y Walden fundó una galería con el mismo nombre en Berlín para apoyar con propuestas tangibles la línea editorial de la publicación.

Línea de colaboración Berlín-París

Aunque la intención inicial era apoyar al pujante movimiento expresionista centroeuropeo, el marco de acción de amplió a otras vanguardias que buscaban subvertir los cánones estéticos y sociales: dadaísmo, cubismo, futurismo, surrealismo, nueva objetividad y constructivismo también encontraron buena acogida en la plataforma, que abrió una línea bidireccional entre la capital alemana y París, donde la revista era bien conocida y distribuida.

Se oponían a las barreras conceptuales y el carácter burgués y alienante de la sociedad  Aquello se convirtió en algo más que una simple cabecera editorial y se empezó a hablar del Sturm como el movimiento polimórfico que se oponía a las barreras conceptuales y el carácter burgués y alienante de la sociedad que aún vivía con los valores del siglo XIX. La libertad total de todas las artes y estilos cuajó en una camaradería que daba pie, además de a la edición de la revista, a la organización de foros —conocidos como Noches Tormenta, debates y exposiciones.

La bautizó una mujer

Para muchas artistas, Der Sturm fue su primera "gran oportunidad" en un momento en que las artistas no eran reconocidas socialmente ni tenían acceso a la formación —casi todas las academias sólo admitían a hombres—. Walden tuvo la suficiente sensibilidad y sentido igualitario como para dar entrada a las mujeres en su círculo y concederles la igualdad de privilegios. No es casualidad que a su mujer, la escritora y artista judío-alemana Else Lasker-Schüler (1869-1945), correspondiera el acierto de bautizar la revista como La Tormenta.

Óleos, grabados, dibujos, xilografías, escenografías, vestuario y fotografías  La exposición presenta obras —óleos, grabados, dibujos, xilografías, proyectos de escenografías teatrales, diseños de vestuario y fotografías históricas— de 18 creadoras de Alemania, los Países Bajos, Bélgica, Francia, Suecia, Ucrania y Rusia, todas "injustificablemente olvidadas" por ser mujeres y competir en desigualdad con hombres, según destacan los organizadores de la muestra, que han conseguido cesiones de algunas de las pinacotecas más importantes de Europa y los EE UU.

Web especial

Además de Lasker-Schüller, destacan las obras de Gabriele Münter (1877−1962), cercana al grupo expresionista Der Blaue Reiter (El jinete azul) y autora de retratos expresivos; la simbolista Marianne von Werefkin (1860−1938); Sonia Delaunay (1885−1979); la futurista Alexandra Exter (1882−1949), y Natalia Goncharova (1881−1962). Los comisarios de la exposición presentan una amplia selección de las obras y textos críticos e históricos en una web especial lanzada para la ocasión.

Garantizar el reconocimiento de las nuevas corrientes artísticas "A través de sus ideas y visiones, las mujeres de Der Sturm jugaron un papel fundamental en el desarrollo del arte moderno", dice  Max Hollein, director del museo alemán. "Algunos de ellas son familiares hoy en día mientras que otras han sido olvidadas injustamente pese al papel que jugaron para garantizar el reconocimiento que merecían las nuevas corrientes artísticas como el cubismo, el expresionismo y el constructivismo".