Argentina ante posible default por renegociación de deuda

Argentina afrontará el viernes la fecha límite para la aceptación de su oferta de reestructuración de deuda externa por más de 66.000 millones de dólares, así como el vencimiento de una serie d...

Argentina afrontará el viernes la fecha límite para la aceptación de su oferta de reestructuración de deuda externa por más de 66.000 millones de dólares, así como el vencimiento de una serie de títulos por 503 millones que, de no abonar, hará que incurra en un default o cese de pagos, el noveno de su historia. Aquí un vistazo a la situación:

¿CUíL ES EL MONTO DE LA DEUDA Y LA OFERTA DE REESTRUCTURACIí“N?

El monto de la deuda bajo ley extranjera que Argentina está renegociando es de 66.238 millones de dólares. El gobierno del peronista Alberto Fernández, quien asumió a fines de 2019, presentó formalmente en abril a los acreedores su propuesta con una quita en el pago de intereses de 62% -equivalente a 37.900 millones de dólares- y de capital de 5,4% por 3.600 millones de dólares, así como un periodo de gracia hasta 2023 con una tasa de interés de 0,5% que irá aumentando.

El país sudamericano indicó que su oferta es la única viable debido a que arrastra más de dos años de recesión y que busca un perfil de deuda compatible con un sendero de crecimiento sustentable.

¿CUíL ES LA PRí“XIMA FECHA CLAVE EN LA NEGOCIACIí“N?

El viernes 22 de mayo vence el nuevo plazo que fijó el gobierno para la aceptación de su oferta luego de no lograr 70% de adhesión de los bonistas. Durante la extensión del tiempo de negociación, tres grupos de acreedores han presentado sus contraofertas, lo que ha acercado las posiciones entre las dos partes.

El viernes es además la fecha límite para pagar 503 millones de dólares en intereses del bono Global -que debían haber sido abonados el 22 de abril-y su falta de pago determinaría una situación de default, el noveno en la historia argentina.

Leo en los diarios que corremos el peligro de caer en default mañana (viernes) y yo me preguntó por qué mienten así. Si estamos en default desde hace meses, desde antes de diciembre que estamos en default, dijo Fernández el jueves en referencia a la reprogramación de pagos que había dispuesto su antecesor, el conservador Mauricio Macri (2015-2019), antes de dejar el poder.

¿LAS NEGOCIACIONES PUEDEN PROLONGARSE?

Todo apunta a ello, luego de que el ministro argentino de Economía, Martín Guzmán, afirmara el martes que existen grandes posibilidades de que el tiempo límite para que los bonistas informen si aceptan la propuesta sería extendido. El funcionario sostuvo que la fecha del 22 de mayo es anecdótica, al dar a entender que es posible acercar posiciones.

El ministro no precisó hasta cuándo se prolongaría el nuevo plazo para negociar.

Un día antes de cumplirse el plazo, el presidente Fernández insistió que no vamos a someter a la Argentina a nuevos compromisos que no podamos cumplir. Yo quiero que el mundo nos vea como un país honorable que cumple sus compromisos y por lo tanto no vamos a hacer más que lo que debamos hacer para que los compromisos que asumamos con nuestros acreedores no signifiquen una nueva postergación de nuestro pueblo.

¿EN QUÉ TIPO DE CESE DE PAGOS PODRíA INCURRIR ARGENTINA Y QUÉ CONSECUENCIAS CONLLEVARíA?

Sea cual sea el resultado del viernes, según la opinión de especialistas ese día se produciría un default técnico o selectivo debido a la imposibilidad de Argentina de procesar la operación de pago de los 503 millones de dólares.

Varios analistas económicos señalan que de ocurrir eso, Argentina no estará en una situación tan adversa porque únicamente dejará de honrar sus obligaciones con ese título en el marco del total de su deuda externa y tiene por delante todavía un cronograma de vencimientos que no son inmediatos y seguirían negociándose.

Y mientras algunos expertos señalan que si se extienden las negociaciones los acreedores no demandarían de inmediato ante los tribunales el pago de sus préstamos, otros consideran que entrar en un cese de pagos abriría la puerta a potenciales fondos buitres que activarían procesos de aceleración de la deuda para reclamar ante tribunales estadounidenses el total del capital más intereses de títulos sin vencimiento a corto y mediano plazo.

Por otro lado, llevaría a las calificadoras de riesgo a bajar la nota de la deuda soberana y acentuaría las ya escasas posibilidades del país de acceder a crédito.

Ante la perspectiva de que Argentina caiga en un default selectivo, los bonos argentinos en dólares cayeron el martes tras la fuerte suba de anteriores días.

¿CUíLES HAN SIGO ALGUNAS DISCREPANCIAS EN LA NEGOCIACIí“N?

Según contraofertas reproducidas por medios de prensa, los acreedores -entre los que hay grandes fondos de inversión-, exigen un período de gracia más corto para los pagos y tasas de interés en promedio más altas.

Versiones periodísticas indicaron que la oferta de reestructuración del gobierno representa alrededor de 40 centavos por dólar y las contraofertas fueron de poco menos de 60 centavos por dólar y que en los últimos días esa diferencia se ha achicado.

¿CON QUÉ RESPALDO CUENTA ARGENTINA?

El Fondo Monetario Internacional -con el que Argentina también afronta obligaciones por 44.000 millones de dólares- le dio su apoyo en febrero, cuando consideró que sería necesaria una quita apreciable de la deuda, a la que consideró no sostenible.

El jueves señaló que espera un acuerdo entre Argentina y sus acreedores que ayude a colocar a la economía en un sendero sostenible.

Varios sectores empresariales del país también respaldaron la estrategia del gobierno.

¿ARGENTINA TIENE MíS OBLIGACIONES DE DEUDA?

La deuda que se busca reestructurar por 66.238 millones de dólares es solo a una parte del stock de la deuda del gobierno nacional que al 31 de diciembre de 2019 ascendía a 323.065 millones de dólares, de los cuales 129.078 millones son deuda con el sector público, 73.399 con organismos internacionales y 120.588 con el sector privado. De ese último total se plantea reestructurar por el momento obligaciones bajo legislación extranjera.