Arquidiócesis de Nueva York revela plan de reapertura

La arquidiócesis de Nueva York dio a conocer el jueves un plan para la reapertura gradual durante la pandemia de coronavirus, usando protocolos elaborados con las recomendaciones de profesionales mé...

La arquidiócesis de Nueva York dio a conocer el jueves un plan para la reapertura gradual durante la pandemia de coronavirus, usando protocolos elaborados con las recomendaciones de profesionales médicos para salvaguardar a los feligreses.

El plan de cinco fases para la arquidiócesis, que incluye a la ciudad de Nueva York, además de condados circundantes, comienza con la reanudación de oraciones privadas y confesiones, seguido de la celebración de bautismos y matrimonios con la participación limitada a 10 personas, de acuerdo con un sumario. En fases posteriores, de prevé la distribución de comunión fuera de misa, seguido de misas diarias limitadas y funerales.

El plan fue revelado el mismo día en que el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, despejó el camino para la reanudación de servicios religiosos con hasta 10 personas, siempre y cuando se respete el distanciamiento social y se usen mascarillas. Esos requerimientos son parte del plan de los lideres católicos, junto con la aplicación de otras medidas, como el uso de desinfectante de manos a la entrada de las iglesias, el vaciado de las pilas de bautismo y la limpieza frecuente de las instalaciones de la iglesia.

El cardenal Timothy Dolan, al explicarles el plan a reporteros, describió los servicios como esenciales para el bienestar de la comunidad.

Dolan, miembro de un grupo interreligioso que asesora a Cuomo para la reanudación gradual de servicios religiosos en persona en el estado, apuntó que la obligación católica de asistir a misas dominicales sigue suspendida y describió la eventual reanudación de esas misas como un futuro asunto delicado.

La asistencia a cualquier misa deberá estar limitada a 25% de la capacidad de la iglesia, dice el plan de la arquidiócesis. Especifica que cualquier sacerdote en la misa debe llevar mascarilla, desinfectarse las manos y mantener la distancia social, además de suspender la distribución de vino como parte del ritual.

Todos los sacerdotes en la archidiócesis van a someterse a pruebas de coronavirus semanalmente como parte del plan.

Dolan dijo que algunas regiones de la archidiócesis casi seguramente podrán avanzar a un ritmo más rápido que otras a través de las fases, y prometió que queremos estar bien atentos a los parámetros que hemos establecido para la reanudación segura de las actividades. No ofreció una fecha específica, pero dijo que algunas iglesias podrían reabrir sus puertas para oraciones privadas la semana próxima.