Santiago de Chile al límite de su capacidad por COVID-19

El Colegio Médico de Chile advirtió el lunes que la capital, que concentra la mayor cantidad de contagiados y muertos por el nuevo coronavirus, está cerca de que los equipos médicos especializados...

El Colegio Médico de Chile advirtió el lunes que la capital, que concentra la mayor cantidad de contagiados y muertos por el nuevo coronavirus, está cerca de que los equipos médicos especializados lleguen al límite de su capacidad.

El vicepresidente del Colegio Médico, Patricio Meza, señaló que puede suceder pronto que los equipos especiales para pacientes graves estén llegando a su límite de funcionamiento.

Por su parte Claudio Castillo, académico y magister en políticas públicas en el área de la salud de la Universidad de Santiago, dijo a The Associated Press que los especialistas que manejan esos recursos también son limitados.

Chile, con 18 millones de habitantes, tiene 583 especialistas en cuidados intensivos, 475 emergenciólogos y 1.897 anestesistas. Ellos no se pueden aumentar al infinito, por más camas, por más ventiladores que haya, indicó Castillo.

Hasta ahora Chile ha reportado 46.059 casos positivos y 478 fallecidos.

A la crisis sanitaria que en Santiago y sus alrededores mantiene el 93% de las camas críticas ocupadas, se suma la crisis social agudizada por una cuarentena obligatoria que ha afectado a centenares de miles que comen con lo que obtienen de su trabajo diario, viven hacinados y ya eran una población vulnerable antes de la pandemia.

Centenares de miles se han quedado sin trabajo o vieron reducidas sus jornadas, incluidos los inmigrantes. Según los alcaldes de las comunas más pobres, en sus barriadas se han multiplicado las ollas populares.

En la barriada pobre de El Bosque, al surponiente del centro, decenas de personas salieron a protestar a las calles exigiendo comida. Tengo niños, soy madre soltera, no puedo trabajar (por la cuarentana obligatoria)... no me ha llegado ninguna ayuda, gritaba una mujer a a prensa en el lugar.

Aunque deben estar en sus viviendas porque el gran Santiago, con ocho de los 18 millones de chilenos, está bajo una cuarentena obligatoria, en El Bosque decenas de personas bloquearon calles con bloques de cemento, encendieron barricadas y lanzaron piedras y bombas incendiarias a la policía que llegó al lugar. Los agentes antidisturbios intentaron dispersarlos con gruesos chorros e agua, pero llegaban más

El presidente Sebastián Piñera anunció la víspera la entrega de 4,5 millones de canastas de alimentos. Entre apoyos a empresas y personas el gobierno ha destinado unos 17.000 millones de dólares, en torno al 7% del Producto Interno Bruto.

El Intendente (gobernador) de Santiago, Felipe Guevara, dijo que la comida será repartida en el transcurso de la semana. Los alcaldes se quejan de que este año recibieron menos del presupuesto anual y que ya se les están acabando los fondos con los que ellos están alimentando a quienes están sintiendo hambre.

En Bolivia, en tanto, más de 4.000 toneladas de basura se acumulaban en las calles de Cochabamba tras una semana de protestas en un suburbio de esa ciudad en momentos en que los contagios de COVID-19 están en marcado ascenso, según las autoridades sanitarias.

Vecinos del barrio Kara Kara mantienen cortado el acceso al relleno sanitario en reclamo del fin de la cuarentena obligatoria -que ya lleva 56 días- y que se celebren las suspendidas elecciones presidenciales.

El gobierno atribuyó la protesta a móviles políticos y acusó al partido del exmandatario Evo Morales (2006-2019) de las manifestaciones con el fin de complicar la labor de la presidenta interina Jeanine íñez, quien enfrenta críticas por su gestión de la crisis sanitaria.

En la región oriental de Santa Cruz seguidores de Morales mantenían cortada una ruta con las mismas demandas. Esa ciudad, la más poblada del país, se ha convertido en el epicentro de la pandemia con 67% de los 4.088 contagios registrados en todo el país hasta el lunes. Hasta ahora 169 personas fallecieron debido a la enfermedad.

La cuarentena se ha relajado debido a la creciente desobediencia de los ciudadanos, de acuerdo con las autoridades. El lunes había más trafico y circulación de gente en las calles a pesar de que la cuarentena se extendió hasta el 31 de mayo.

En Argentina, donde hay 7.686 infectados y 374 fallecidos, la atención sigue puesta en los barrios marginales de Buenos Aires donde el número de infectados ha crecido exponencialmente en los últimos días acentuando el malestar de sus habitantes, que denunciaron falta de infraestructura y hacinamiento.

Vecinos de la Villa 31, un asentamiento con unos 40.000 habitantes y el más antiguo de la capital, reclamaron al gobierno nacional que declare la emergencia sanitaria, habitacional y alimenticia, al considerar que los funcionarios capitalinos no avanzaron en la toma de medidas frente a la curva exponencial que se está produciendo desde hace 26 días.

El malestar se agudizó luego de que durante el fin de semana fallecieron por el nuevo coronavirus Ramona Medina, la vecina que denunció públicamente la falta de agua potable en el barrio, y Víctor Giracoy, que dirigía un comedor popular.

En los asentamientos de la capital hay 1.314 casos de COVID-19 y nueve personas han fallecido.

Las autoridades han puesto en marcha operativos para detectar infectados en esos lugares y derivar los casos sospechosos a un centro de testeo.

Buenos Aires flexibilizó la cuarentena la semana pasada con la reapertura de cientos de negocios y la posibilidad de que los niños puedan dar paseos de una hora sábados y domingos. Pero la medida podría reverse si se dispara el número de contagios.

Por otro lado, organizaciones sociales denunciaron que no les llegan suficientes partidas provistas por las autoridades nacionales y municipales para alimentar a personas carenciadas en los comedores populares.

En tanto, Aerolíneas Argentinas anunció que realizará cinco nuevos vuelos especiales desde el 22 de mayo a Miami, Sao Paulo y Santiago de Chile para traer de regreso a argentinos varados.

Debido a la emergencia sanitaria en la población colombiana de Leticia, fronteriza con Brasil, se habilitaron varios hoteles para recibir a pacientes infectados.

Se van a implementar unos espacios en los hoteles, que en este momento están cerrados, para atender enfermos de baja complejidad y que sólo necesiten ser monitoreados por enfermeras, señalo Ebert Giraldo, director del hospital de Leticia.

La Fuerza Aérea Colombiana trasladó desde esa población a Bogotá a siete pacientes luego de que se presentaran fallas en la planta de oxígeno del hospital de Leticia.

En tanto, la alcaldía de la ciudad de Medellín y Migración Colombia están realizando un plan humanitario para que 3.000 migrantes venezolanos que están en esta ciudad, y quieren regresar a su país, lo hagan de a poco sin aglomerarse. La idea es hacer una ruta segura para estas personas lleguen sanas y salvas a la frontera con Cúcuta y se les garantice el paso a Venezuela, con estrictos protocolos de bioseguridad, señalo Mónica Gómez, secretaria de Inclusión Social. Gómez señaló que las embarazadas, los adultos mayores y las personas con discapacidad tendrán prioridad para volver a su país.

El Ministerio de Salud informó que en Colombia se han registrado 15.574 contagios y 574 fallecidos.

En América Latina se han registrado a la fecha más de 483.300 contagios y más de 30.900 muertos, con Brasil con la mayor cantidad de infecciones y decesos.

A nivel mundial se han infectado más de 4,7 millones de personas y muerto más de 315.800, según el Centro de Ciencias e Ingeniería de Sistemas de la Universidad Johns Hopkins, que basa sus datos en los informes de los gobiernos y las autoridades de salud de cada país.

En la mayoría de la gente este virus provoca síntomas leves o moderados que desaparecen en dos a tres semanas. Pero en algunas personas, sobre todo los adultos mayores y quienes padecen trastornos de salud subyacentes, puede causar enfermedades más graves e incluso la muerte.