Disturbios religiosos en Montenegro dejan 60 detenidos

La policía montenegrina dijo el jueves que detuvo a unas 60 personas durante protestas para exigir la libertad de ocho sacerdotes de la Iglesia Ortodoxa Serbia, que a su vez fueron arrestados por lid...

La policía montenegrina dijo el jueves que detuvo a unas 60 personas durante protestas para exigir la libertad de ocho sacerdotes de la Iglesia Ortodoxa Serbia, que a su vez fueron arrestados por liderar una procesión religiosa a pesar de la prohibición relacionada con la pandemia de coronavirus.

Los incidentes acentuaron las tensiones entre el gobierno y la Iglesia ortodoxa en Montenegro, que meses atrás organizó protestas contra una ley sobre religión que, dice, la despojaría de sus propiedades. Las autoridades montenegrinas lo niegan.

Los choques con manifestantes el miércoles por la noche en las localidades de Niksic y Pljevlja dejaron como saldo 26 agentes heridos, dijo la policía en un comunicado.

Añadió que intervino para dispersar a los manifestantes con rocío irritante cuando éstos arrojaron piedras y botellas e interrumpieron el tránsito. La policía fue atacada brutalmente sin motivo, según el comunicado.

Los sacerdotes ortodoxos serbios fueron arrestados tras encabezar una procesión el martes a la que asistieron algunos miles de personas sin mascarillas y sin respetar la sana distancia entre ellas.

Montenegro, con 620.000 habitantes, se separó de Serbia tras un referendo en 2006. Nacionalistas serbios de ambos países nunca han terminado de reconocer la secesión de lo que consideran un territorio histórico serbio.

En Serbia, el presidente Aleksandar Vucic dijo el jueves que no comprendemos por qué el obispo Joanikije y otros sacerdotes siguen presos. Añadió que Serbia no puede intervenir en el asunto, pero que apoyaremos a nuestro pueblo y a la Iglesia en la medida que podamos.

Las concentraciones públicas en Montenegro están prohibidas para contener la propagación del coronavirus que causa el COVID-19. Los curas detenidos deberán responder a cargos de violar las normas de salud durante la epidemia al organizar la procesión.