Europa reabre, pero no se aplican protecciones prometidas

La reapertura de Italia debía estar acompañada por una serie de medidas para limitar el contagio en lo que fuera el epicentro de la pandemia europea: la entrega de millones de mascarillas baratas a ...

La reapertura de Italia debía estar acompañada por una serie de medidas para limitar el contagio en lo que fuera el epicentro de la pandemia europea: la entrega de millones de mascarillas baratas a farmacias en todo el país, un proyecto piloto de 150.000 tests de anticuerpos y finalmente el desarrollo de una aplicación para el rastreo de contactos, pero nada de esto ha ocurrido al comenzar la segunda semana de restricciones mitigadas y ante la previsión de reabrir negocios, así como bares y restaurantes en algunas regiones a partir del lunes.

El comisionado italiano para la emergencia, Domenico Arcuri, respondió el martes a las críticas crecientes de su Fase II.

Insistió en que los italianos saben bien lo que deben hacer para protegerse, aunque no cuenten con pruebas de detección, mascarillas, rastreo de contactos u otras medidas que las autoridades de salud pública consideraban necesarias para una reapertura sana del país.

A veces cometo errores, por lo que espero las críticas y, si es necesario, las reprimendas de los italianos, dijo Arcuri, pero echó culpas a los demás y reiteró que actuaba movido tan sólo por el interés público.

Italia no es en absoluto el único país que sale del encierro sin haber montado todas sus medidas preventivas. Adicionalmente, ningún país tiene un plan para manejar la epidemia de COVID-19 ni la fase de reapertura.

Pero los problemas de Italia ejemplifican los retos que enfrentan muchos países al buscar el equilibrio entre las necesidades de la economía y la salud y a la vez tranquilizar a una ciudadanía aterrada con promesas acaso excesivamente optimistas.

La promesa de Francia de proteger, testear y rastrear a todos los que entran en contacto con un enfermo de coronavirus sufrió un revés el lunes, cuando la corte constitucional anuló parte de la nueva ley. El alto tribunal objetó la terminología sobre el rastreo y ordenó al gobierno proteger la privacidad con gran cuidado.

Gran Bretaña, con más de 32.700 muertes ”la cifra más alta de Europa”, ha elevado el número de pruebas de 5.000 a casi 100.000 diarias, pero desistió del rastreo de contactos cuando la propagación superó su capacidad.

España, que junto con Italia fue uno de los países más afectados al comienzo de la pandemia, sigue elaborando sus protocolos para el rastreo y no tiene planes inmediatos de producir una app.

Italia desistió de todo intento concertado de efectuar rastreos de contactos a fines de febrero, cuando el norte se vio abrumado por la epidemia. Empero, las autoridades dicen que el rastreo, los tests, las máscaras protectoras y el distanciamiento social son cruciales para una reapertura tarde o temprano.

Corbet reportó desde París. Periodistas de AP de Europa contribuyeron a este despacho.