La Casa Blanca desestimó este lunes la crítica del presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan, quien dijo que el Congreso no aprobará una reforma migratoria en la presidencia de Barack Obama porque el mandatario no es de fiar.

Resulta muy difícil que argumente que el presidente no ha actuado de buena fe "Resulta muy difícil que argumente que el presidente no ha actuado de buena fe en el tema de migración cuando el líder Ryan trabajó de manera activa para echar abajo un acuerdo político que él mismo ayudó a concertar", afirmó el vocero presidencial Josh Earnest.

Earnest dijo entender la situación que enfrenta Ryan para recomponer la fraccionada bancada republicana en la cámara baja, pero consideró que ello no justifica la adopción de un discurso que en su opinión no tiene propósito alguno.

"Tratar de complacer al ala más extrema de la conferencia republicana con comentarios absurdos como ese, es algo que no sirve ni a su partido, ni al país", manifestó Earnest a reporteros a bordo del avión presidencial en ruta a Nueva Jersey.

El domingo, Ryan canceló toda posibilidad de que se pueda llevar a voto durante esta legislatura una nueva propuesta de reforma migratoria después de que la mayoría republicana bloqueó en 2013 una enmienda que ya había sido aprobada por el Senado.

"No creo que debamos y no vamos a proponer una legislación sobre migración con un presidente en quien no podemos confiar sobre el tema", acusó Ryan en varias entrevistas separadas en varios programas de televisión.

Ryan señaló las acciones legislativas adoptadas por Obama como la razón principal por la cual su bancada perdió la confianza en el mandatario para negociar sobre el tema, indicando que con ese proceder buscó eliminar la autoridad del Congreso en este frente.

Tras el fracaso de la última puja legislativa a favor de una reforma migratoria, Obama decidió actuar al amparo de su autoridad ejecutiva para brindar alivio a algunos de los millones de inmigrantes indocumentados que residen en el país.

Con ese propósito, el mandatario implementó primero el Programa de Acción Diferida para Llegados en la Infancia (DACA), y más reciente una versión para adultos conocida como DAPA.

Los republicanos han acusado a Obama de haber saboteado cualquier prospecto de revivir el debate migratorio con la adopción de esas dos iniciativas, cuya ampliación se encuentra frenada debido a la demanda interpuesta por 26 estados liderados por Texas.