Brasil: Belém es la segunda capital en adoptar la cuarentena

Belém, la capital del estado amazónico de Pará, se convirtió el jueves en la segunda capital de Brasil en adoptar una cuarentena para frenar el avance del nuevo coronavirus. En otras nueve ciudade...

Belém, la capital del estado amazónico de Pará, se convirtió el jueves en la segunda capital de Brasil en adoptar una cuarentena para frenar el avance del nuevo coronavirus. En otras nueve ciudades de ese estado también rige a partir de hoy el aislamiento obligatorio, que se extenderá por 10 días.

Pará, en el norte brasileño, ha registrado más de 5.200 contagios y 410 muertos por COVID-19. En todos los municipios que adoptaron un bloqueo total las tasas de contagio son de más de 80 infectados por cada 100.000 habitantes, según la Secretaría de Salud de Pará.

Muchas personas y vehículos todavía circulaban por las calles en el primer día de cuarentena, según imágenes de la televisión brasileña. La feria Ver o Peso, uno de los mercados más tradicionales de la capital de Pará frente a la bahía del río Guajará, lucía con aglomeraciones pese a la medida que busca incrementar el aislamiento social.

Solamente supermercados, bancos y farmacias tienen permitido abrir y en una polémica decisión, el estado incluyó al servicio doméstico como esencial. El gobierno hará hasta el sábado una campaña de orientación a la población y a partir del domingo quien quiebre la cuarentena estará sujeto a multas.

El martes Maranhao, en el noreste del país, se había convertido en el primer estado en adoptar el aislamiento obligatorio en la región metropolitana de Sao Luis, su capital. Las fiscalías de otros dos estados, Pernambuco y Amazonas, pidieron que se establezcan cuarentenas, pero el reclamo fue frenado por la justicia.

Brasil, con más de 126.600 casos confirmados y más de 8.500 fallecimientos, es el país de Latinoamérica más afectado por el coronavirus.

En América Latina se han registrado más de 287.600 contagios y más de 15.300 muertos.

El coronavirus ha infectado a más de 3,7 millones de personas y causado la muerte a más de 264.000 en todo el mundo, según el Centro de Ciencias e Ingeniería de Sistemas de la Universidad Johns Hopkins, que basa sus datos en los informes de los gobiernos y las autoridades de salud de cada país.